El País

Turbulencias investigativas

¿Tanto les arañó que Odebrecht mencionara a Keiko Fujimori y al Apra? Vayan acostumbrándose.

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Por Gustavo Gorriti.-(*)

Para todo aquel con alguna experiencia en estos temas estuvo claro desde el principio que la investigación de Lava Jato no solo significaba la promesa de descubrir y quizá demoler los más potentes círculos de corrupción en América Latina, sino un problema comparable al intentar ejecutar aquella.

Al cruzar fronteras hasta los mayores beneficios devienen eventualmente problemáticos. Si la información sobre el resto de América Latina se produce, organiza y exporta desde Brasil, ¿cuán completa es? ¿Cuán detallados y eficaces fueron los interrogatorios? ¿Cuán capacitados estuvieron los fiscales brasileños? Además, ¿qué exigen los fiscales brasileños a cambio de la entrega de información? Y del otro lado, ¿cuán preparados están los sistemas fiscales y judiciales de las naciones que reciben la información para procesarla debidamente? ¿Cuán interesados están en recibir toda esa información? ¿Cómo reaccionan los poderosos grupos comprometidos frente a un proceso que puede significar su fin y que uno supondría que no controlan?

El Perú, una de las naciones que más ha avanzado en la investigación derivada de delaciones brasileñas, ya muestra varios problemas en su desarrollo. La única compañía que hasta ahora ha realizado algunas delaciones, parciales e incompletas pero delaciones al fin, es Odebrecht. Y ha sido la más castigada. Las que no han hablado no enfrentan problemas ni lejanamente comparables. El estímulo para seguir delatando solo sería eficaz entre masoquistas militantes.

Hay un grupo pequeño, pero interesante de procesados: dos gobernadores regionales ahora en cárcel; un expresidente (Alejandro Toledo) es hoy prófugo de la justicia peruana, aunque vive sin problemas en Estados Unidos. Otro expresidente, Ollanta Humala, enfrenta la acusación, delación de por medio, de Odebrecht, de haberle entregado tres millones de dólares en 2010 cuando era candidato a la presidencia. Humala niega eso, como niega la avalancha de otras acusaciones (alguna muy grave) por las que le han abierto varios procesos.

 

Felix Morneo, gobernador regional del Callao; Alejandro Toledo, expresidente del Perú; Ollanta Humala, expresidente del Perú; Jorge Acurio, gobernador regional de Cusco.

Félix Moreno, gobernador regional del Callao; Alejandro Toledo y Ollanta Humala, expresidentes del Perú; Jorge Acurio, gobernador regional de Cusco.

 

Sobre el expresidente Alan García no ha emergido ninguna información de las delaciones premiadas transmitidas al Perú. Tampoco sobre el encarcelado expresidente (y dictador) Alberto Fujimori. Los Gobiernos de ambos estuvieron repletos de contratos (incluidos grandes sobrecostos) con las empresas brasileñas, especialmente Odebrecht.

Es verdad que las revelaciones en las investigaciones son con frecuencia asimétricas. Pero no hace ningún daño constatar también la asimetría de poder entre los acusados y los no acusados en el caso. El poder de Toledo y el de Humala son casi nulos. Su coeficiente de intimidación es cercano a cero. Su capacidad de respuesta es tan considerable como la de la piñata en un caso y un punching ball en el otro. García, de otro lado, mantiene una importante influencia en los aparatos judiciales y fiscales y su coeficiente intimidatorio es relativamente alto. El fujimorismo tiene una más que holgada mayoría en el Congreso y avasallado al Ejecutivo, al que humilla un día sí y el otro también; sus portavoces son simultáneamente zafios y agresivos. Pocos son los burócratas (y no burócratas) que se meten con ellos.

En ese marco, un grupo de tres fiscales peruanos viajó a Curitiba hace pocos días, a interrogar a Marcelo Odebrecht sobre los tres millones de dólares que entregó a Humala el 2010. También viajaron dos abogados de Humala.

"También dijo luego, sin que se lo preguntaran, que su política era apoyar a todos los candidatos".

En Curitiba, los procuradores brasileños, que dirigieron la declaración, exigieron a los fiscales peruanos firmar un acta en la que se comprometen a no procesar en forma alguna ni a Odebrecht ni a nadie relacionado con sus corporaciones por lo que este pudiera decir. Fue un acta severa y limitante, pero, aunque discutible, quizá necesaria.

Luego, durante el interrogatorio, Odebrecht repitió haber dispuesto la entrega de los tres millones (a pedido del exministro Antonio Palocci), pero no haber verificado si se entregó o no. También dijo luego, sin que se lo preguntaran, que su política era apoyar a todos los candidatos y mencionó a la entonces candidata Keiko Fujimori y al Apra, el partido de García. Hubo diferencias en la memoria de los asistentes sobre lo enfático o condicional de esa declaración, pero todos coincidieron en que añadió que no podía probar nada y que el único que podía hacerlo era su exsuperintendente Jorge Barata.

Yo seguí, gracias a diversas fuentes, el interrogatorio desde Lima. Conseguí luego una copia del acta previa, que no tuvieron ni fiscales ni abogados, crucé los datos, los verifiqué y escribí la nota “Interrogatorio en Curitiba”, donde publiqué el acta y la versión no solicitada de Marcelo Odebrecht.

La repercusión de la nota fue rápida, fuerte y, por la típica sobreexcitación limeña, no siempre exacta. En la tarde del mismo día, el Ministerio Público sacó un comunicado que subrayaba la reserva de esa diligencia y lamentaba “algunas versiones de la prensa que no se ajustan a la verdad”.

Ese supuesto desmentido bastó para que se desencadenara una avalancha de frenéticos insultos, sobre todo a través de las redes digitales, por fujimoristas y apristas, con tonos e intensidades calcados de lo más infame de la prensa chicha, de ataque, de los tiempos de Vladimiro Montesinos.

Respondí, por supuesto. Saber defenderse debe ser parte indispensable de la formación de todo periodista de investigación en América Latina. En la respuesta no pude evitar preguntarles: ¿tanto les arañó que Odebrecht hubiera mencionado a Keiko Fujimori y al Apra? Pues vayan acostumbrándose, les dije, porque vendrá mucho más.

(*) Reproducción de la columna “Las Palabras”, publicada en el diario El País el 26 de mayo de 2017.

 


 

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Publicado el viernes 26 de mayo, 2017 a las 15:25 | RSS 2.0.
Última actualización el viernes 02 de junio, 2017 a las 20:45

3 comentarios

  1. Héctor Manuel dice:

    La reaccion del aprofujimontesinismo a la ultima delacion de Marcelo Odebrecht es natural de una mafia cleptocratica que siempre se condujo con lineamientos endogamico-partidarios en blindaje de los suyos ante las innumerables denuncias de corrupcion y abuso de poder en su contra. Siempre han seguido ese patron de conducta y esta vez no solo confirman el legado de su pasado, sino que tambien brindan un antecedente de como van a luchar los miembros de las dos alas de su alianza cuando se destapen sus gravisimos crimenes en Lava Jato desde 1979, que es cuando la empresa Odebrecht abrio puertas en el Peru.

    Ademas de ensuciarle las reputaciones a sus adversarios politicos, en varios casos sin necesidad de inventar mucho pues queda claro que Alejnadro Toledo y Ollanta Humala se sometieron al reinado corruptor de las empresas brasileras como ellos, para equilibrar la balanza sobre el tema corrupcion en la retina de la opinion publica, tambien quieren salir impunes de sus actos y ademas conservar el botin robado fruto de ellos.

    Que Alan Garcia, Mauricio Mulder, Jorge del Castillo, Omar Quesada, Javier Velasquez, Keiko Fujimori, Martha Chavez, Hector Becerril y todos los demas miembros de la mafia aprofujimontesinista reaccionen violenta, discola e inmediatamente acerca de las imputaciones de culpabilidad de su lideres en Lava Jato es predecible. Desde un inicio han jugado sus cartas para encubrir estos actos, ya sea limitando las investigaciones a un periodo que no los incluya a ellos. O teledirigiendo el esfuerzo investigativo de la Fiscalia solo contra sus adversarios, interna y externamente, como lo demuestra el enfoque en Enrique Cornejo, quien pretendia ser el candidato aprista a la presidencia en la proxima eleccion. O sea, precisamente la nominacion que Alan Garcia ambiciona conseguir, asi lo niegue mil veces. La Fiscalia, por ejemplo, ha avanzado con una prolijidad sin precedentes con los procesos concernientes a Toledo y Humala, pero no asi con los casos del clan Ramirez y LimaSA que incluyen a Keiko Fujimori, ni los de los proyectos sobrepreciados que gano Odebrecht bajo los dos mandatos de Alan Garcia. El trato preferencial de la Fiscalia para con el aprofujimontesinismo es simplemente evidente.

  2. Mónica dice:

    La estrategia fujimontesinista esta coordinada hasta el ultimo detalle con su socio aprista. Ese hecho hay que darlo por descontado. El autogolpe del 5 de abril y el escondite que Alan Garcia escogio para ocultarse, vaya contradiccion, justo en casa del Premier y Ministro de Economia fujimorista del momento, Juan Carlos Hurtado Miller, durante todo ese teatro fanfarron y tergiversador que se armo para dizque segun Garcia “asesinarlo” dan cualquier invension fantasiosa por descartada. Desde esa epoca Fujimori y Garcia ya operaban como socios y complices tan cercanos como caca y mosca.

    Esa vieja estrategia alcanza mas relevancia cuando actualmente se combina con que junio este a la vuelta de la esquina y las dilaciones que vomitara Lava Jato representan una amenaza con consecuencias devastadoras de proporciones matematicamente exponenciales para la alianza de las dos mafias del crimen organizado que constituye el aprofujimontesinismo para el Peru desde 1990. El hasta ahora super escudado Hernan Garrido Lecca, el hoy reservado tio George von der Castle, la casi nunca cuestionada en terminos delincuenciales Keiko Fujimori (ni siquiera con LimaSA, su nexo con el nracoclan Ramirez y Hayduk a cuestas) y de cajon Alberto Fujimori, Alan Garcia y Luis Castañeda saltaran a la palestra con un spotlight sumamente intenso sobre ellos. Uno que, dadas la lectura que dejan sus reacciones a priori, amenaza con quemarlos.

    Ahora, eso ellos lo saben perfectamente. Por cierto, mucho mejor que nosotros. Ellos conocen bien lo que hicieron y, por esa mismisima razon, se han provisto desde hace mucho tiempo de diversos planes para contrarrestar el riesgo de ir a prision (como sus graves, multiples y reincidentes casos sin duda lo ameritaran) y, sobre todo, conservar su riqueza ilicita, el elemento principal que los mantiene poderosos. Ese objetivo se inicio desde dentro de la Fiscalia hace años con con el “amigo, compañero y Hermano” Jose Pelaez Bardales y todo indica que se sigue bajo la gestion de Pablo Sanchez Velarde, utilizando personajes infiltrados desde la punta de la piramide hasta la base de la institucion, como siempre han hecho ahi y en el PJ desde que Cesar Vega Vega entro en 1980 defrente a la Corte Superior gracias al aval de Alan Garcia, su ex-socio en la firma de abogados que abrieron juntos y donde tambien trabajo Jose Antonio Chang.

    Si Lava Jato representa, como alega Rosa Maria Palacios, un minimo 300 millones en coimas, sin contar el periodo del siglo pasado entre 1979 hasta el 2000, la cifra es ya altisima y por demas tentadora. Descontado los 23 millones que recibieron Toledo y Humala, el botin se convierte aun mas atractivo. Un simple calculo no miente y brinda un analisis proporcional claro como el agua cristalina. Es mas, en Brasil siempre han mencionado a Francisco Morales Bermudez (https://oglobo.globo.com/brasil/lava-jato-faz-chegar-14-numero-de-ex-presidentes-latino-americanos-investigados-21277828) como el quinto presidente implicado en este megaescandalo de corrupcion. Aca en el Peru al dictador ni se le menciona, a su hijo Remigio tampoco; sorprendenmente, menos que a Alberto Fujimori. Mas lo cierto es que esos 300 millones de dolares podrian tranquilamente triplicarse, lo cual confirmaria con mayor detalle por que el doctor Alfonso Quiroz puso en escrito en su biblico libro “Historia de la Corrupcion en el Peru” (https://www.amazon.com/Historia-corrupci%C3%B3n-Spanish-Alfonso-Quiroz-ebook/dp/B01FOVMD4K) que el fujimontesinismo no se robo 6,000 millones de dolares, sino 14,000.

  3. Neto dice:

    Ja, Ja, Ja… La verdad es que da risa como se atacan los miembros de la fauna politiquera local unos a otros acusandose de lo que todos sin excepcion alguna son: unos corruptos.

    Y de politicos profesionales no tienen nada, por cierto, ya que servir a su patria es lo que menos tienen en mente. Mas la verdad esta por llegar. Lo que todavia no tengo claro es si las delaciones se van a dar a conocer directamente al publico peruano sin que nadie las toque, cambie, adorne, tergiverse, tape, elimine o manipule. Porque si de Brasil los datos van a pasar a manos de la Fiscalia y ahi es donde van a decidir a puerta cerrada con 15 candados que decir, como y cuanto, nos vamos a llevar la desilusion del siglo. La Fiscalia desde ya esta mostrando estar parcializada con Alan Garcia y Alberto Fujimori. Si el objetivo de todo esto es encarcelar a todo culpable y hacer que devuelvan todo su botin robado, la verdad se debe saber completa y sin filtros de una sola, apenas salga de Brasil. Los puntos sobre las ies vendran despues.

    ¿O les piensan dar ventaja para escaparse y esconderse a los delatados?

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