Elecciones en la tierra prometida

Por Carlos E. Freyre.-

— Súbase, me dijo el hombre frente a la mula.

No quise. Sabía que eran como siete horas de camino y que el peso del equipo dificulta las marchas, pero no quería tomar el riesgo. Alguna vez el paraje fue recorrido por pelotones de tupacamarus y aunque se sabía que estaban extinguidos, en la selva se cuecen cosas de las que nunca se sabe. [Seguir leyendo]

Un cadete con el Gaucho

Por Carlos E. Freyre.-

La distancia que nos une.

La Escuela Militar de Chorrillos tiene un patio, casi al final de sus edificios principales, al que se llama “Las Malvinas”; nombre cuyo origen sospecho radica en la vieja solidaridad peruano-argentina puesta de manifiesto en el episodio bélico de 1982 contra los ingleses, cuyo triunfo militar en las Falkland Islands se vio opacado de algún modo cuatro años después, por la habilidad de Maradona y su Mano de Dios en el estadio Azteca de la ciudad de México. [Seguir leyendo]

Pucallpa City

Por Carlos E. Freyre.- (*)

No conozco Pucallpa. Pero es como si conociera. He conversado con cientos de pucallpinos. Clases*. De porte y experiencias muy similares. [Seguir leyendo]

¿Adiós a las armas?

Por Carlos E. Freyre.- (*)

Ha sido un viaje tranquilo, sin alteraciones, acompañado mi fiel pastor alemán Rommel, quien como si fuera otro soldado más, ha asumido los vuelos en helicóptero y avión con bastante atención y sin ladrar. Exactamente dos años después de haber llegado a mi empleo en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, el Ejército me ha enviado a una nueva asignación y por tanto, debo enfrascarme en el dilema de cambiar de identidad. [Seguir leyendo]

La sensibilidad de un imán

Por Carlos E. Freyre.- (*)

La primera vez que me hicieron una entrevista, al menos desde que comencé a publicar novelas, fue para Emilio Camacho en un blog cuya temática era sobre literatura fantástica, llamado El cuervo sobre palas. Aquella vez, la pregunta de “cómo un militar puede escribir novelas”, resultaba obvia. Hoy, después cuatro novelas y varios libros de historia castrense, relatos y artículos; la pregunta que me hace quienquiera es: “cómo un militar puede ser escritor. Escribir es un asunto de sensibilidad ¿no?”. [Seguir leyendo]

Los ríos profundos

Por Carlos E. Freyre.- (*)

Recordando al brillante Arguedas, ahora que comienza a llover he tomado prestado el título de su obra maestra para recordar uno de mis propios temores: los ríos profundos. La gran mayoría de militares somos buenos nadadores, y si tenemos especialidades tales como anfibios o comandos, mejor. [Seguir leyendo]

Canciones de varios colores

Por Carlos E. Freyre.- (*)

Por las mañanas o por las noches o cuando se terminan los momentos de instrucción se oye a los soldados cantar por batallones, y es como si el Fuerte tuviera vida propia y el calor deja de ponerse como un león. Entonan marchas de origen francés como la “Madelón” o la emocionante “Cruz de Guerra” y otras de hechura nacional y que han trascendido generaciones: “El voluntario”, “Mi patria y mi bandera” o “De Lima a Chorrillos”. [Seguir leyendo]

Un combatiente en el diván

Por Carlos E. Freyre.- (*)

A Roxana Carrión.

— Lo único que has perdido es tiempo, me dijo el médico del Johns Hopkins, de Baltimore, en Estados Unidos.

Me llamo José Luis. Tengo un hijo. Mis padres y tres hermanos. Hasta antes de ese día, también tenía un proyecto de vida. Entonces el médico me dijo eso, que había estado perdiendo el tiempo. Que perdería el pie. Que no me aferrara. Que harían lo posible para llevar una vida sin complicaciones. Y ese proyecto de carrera por el que discurría con las propias dificultades y satisfacciones que conlleva ser un soldado profesional, se diluyó. Se hizo ceniza. Pues la ceniza a diferencia de la arena va perdiendo su calor y se enfría y no vuelve a ser la misma. [Seguir leyendo]

No apto para aseguradoras

Por Carlos E. Freyre.- (*)

No conozco con exactitud los criterios para que una compañía de seguros determine sus potenciales clientes, pero la lógica dice que a mayor riesgo, mayores costos. Visto así, existe un tipo de individuo cuya experiencia laboral sería un despropósito para este tipo de empresas. La razón es que su oficio siempre pende de un hilo muy delgado. [Seguir leyendo]

Dolores compartidos

Por Carlos E. Freyre.-

Ningún dolor debe parecerse al de una madre cuando pierde un hijo. Alguna vez escuché al comandante de batallón de la Escuela Militar decir que lo antinatural de los conflictos era sencillo de explicar: “en la paz, los hijos entierran a sus padres, mientras que en la guerra los padres entierran a sus hijos”. En los estudios de táctica militar que se llevan a cabo durante la carrera de un oficial hay una diversidad de cálculos y fórmulas que deben aprenderse de memoria y que sirven para prever los consumos futuros de alimentos, combustibles, agua, entre otros. Dentro de estos, hay uno muy singular. Su nombre es cálculo de bajas. [Seguir leyendo]

Web por: Frederick Corazao