Sin control, gigantes pesqueros diezman el Pacífico Sur

El stock de jurel ha disminuido un 90% en sólo 20 años en unas aguas meridionales donde antes abundaba el pescado. Este hecho presagia una catástrofe de alcance global. Los barcos más potentes del mundo compiten por capturar lo poco que aún queda en esos mares.

Foto
Un miembro de la tripulación de la nave Achernar en medio de una carga de jurel (Foto: Mort Rosenblum)

La “evaporación” de la anchoveta del  Perú

El Perú es la segunda potencia pesquera mundial, sólo superada por China. En el destartalado puerto de Chimbote, el mayor del país, se descarga más pescado en un año que lo que toda la flota española captura en ese mismo periodo.

El problema no radica exclusivamente en la sobrepesca del jurel, sino también en la sobreexplotación de la anchoveta, un pez que se parece a una sardina con el tamaño de una anchoa y que es un recurso fundamental para elaborar las harinas de pescado usadas en la acuicultura.

La anchoveta peruana es la mayor pesquería mundial. Si las exportaciones de harina de pescado son un gran negocio en Chile ─cerca de 535 millones de dólares anuales─, en el Perú representan el triple de ese valor: 1.600 millones de dólares al año.

Puedes oler Chimbote mucho antes de verlo. Hieden las nubes de humo negro grasiento que emanan de un bosque de chimeneas. Barcas artesanales se balancean sobre el agua en un trasiego continuo alrededor de los maltrechos muelles.

La legislación nacional vigente define claramente lo que supuestamente tiene que ocurrir cuando los barcos arriban a puerto con pescado a bordo. Pero cuando se le pregunta a un par de viejos pescadores cuándo fue la última vez que vieron inspectores, se miran uno a otro y se ríen.

El ICIJ, en colaboración con el grupo de periodismo de investigación peruano IDL-Reporteros, obtuvo una serie de documentos de la base de datos oficial de capturas que revelan el alcance real del fraude que se comete al otro lado de las puertas de las fábricas.

El análisis exhaustivo de más de 100.000 descargas entre 2009 y la primera mitad de 2011 halló que la mayoría de las compañías peruanas que elaboran harina de pescado sistemáticamente hacen trampas en la mitad de los desembarques. En algunos casos, declaran capturas por un valor inferior al 50 por ciento del real.

Este fraude permite a las compañías pescar más de lo autorizado por las cuotas establecidas, además de darles la posibilidad de evadir el pago de impuestos y de los aranceles establecidos por tonelada, o de abonar menos salario a los pescadores que reciben un porcentaje sobre las capturas.

 

Desembarque de anchoveta en una planta de Chimbote, en Perú (Foto: IDL-Reporteros)

En total, al menos 630.000 toneladas de anchoveta ─con un valor de casi 200 millones de dólares en harina de pescado─ “se evaporaron” en el proceso de pesaje en un periodo de dos años y medio. Simplemente no fueron contabilizadas. Los principales infractores son de nacionalidad peruana, pero la lista también incluye a la empresa China Fishery Group de PacAndes y a otras tres compañías con capitales noruegos.

El nuevo viceministro encargado de Pesquería, Jaime Reyes Miranda, reconoció al ICIJ que existe un grave problema en las balanzas de las plantas harineras y que están analizando diversas alternativas para mejorar los controles del software de pesaje para que los registros de desembarque de anchoveta no sean manipulados.

Richard Inurritegui, presidente de la Sociedad Nacional de Pesquería, la principal asociación de industriales, minimizó los hallazgos de la investigación y aseguró que un cálculo a ojo del patrón no se puede comparar con la balanza. China Fishery Group denegó cualquier tipo de entrevista.

Patricia Majluf, vicepresidenta del prestigioso Instituto del Mar del Perú (Imarpe), hizo una descripción a ICIJ de lo que ella asegura son innumerables métodos usados por los pescadores y las plantas de harina de pescado para cometer fraude en el pesaje, evadir impuestos, reducir costes y violar la legislación vigente.

Si acaso se las descubre en infracción, precisó Majluf, las compañías pueden demorar el pago de las sanciones durante cuatros años y finalmente sólo abonan una fracción de las multas impuestas.

A pesar de su sólida reputación, las recomendaciones del Imarpe para lograr una disminución monitorizada de la actividad pesquera siguen siendo ignoradas.

Pages: 1 2 3 4 5 6 7

Publicado el miércoles 25 de enero, 2012 a las 2:13 | RSS 2.0.
Última actualización el martes 09 de septiembre, 2014 a las 11:14

Notas relacionadas

2 comentarios

  1. […] continuación te presentamos el reportaje publicado en la página web de IDL-Reporteros: TALCAHUANO (Chile) — Eric Pineda se asomó a la bodega del Achernar y sólo vio diez míseras […]

  2. […] IDL – Reporteros en alianza con el Centro de Investigación Periodística (CIPER), de Chile, publicaron en sus respectivos portales web una amplia investigación sobre los perjuicios que ocasionan los gigantes pesqueros al stock de jurel en el Pacífico Sur. […]

Deje un comentario

Web por: Frederick Corazao