El derrocamiento de Lugo en Paraguay

Los EEUU y el impeachment

Cuarta entrega


Cuarta entrega

 

Natalia Viana
Por Natalia Viana (Agência Pública) (*).-

En vísperas del juicio político que lo destituyó de la Presidencia del Paraguay el 22 de junio de 2012, Fernando Lugo se reunió con el embajador norteamericano James Thessin en la capital, Asunción. La reunión estaba programada desde mucho antes, bien antes de la matanza de Curuguaty, una operación policial de desalojo en la región de Curuguaty que dejó 17 muertos el 15 de junio de 2012 y fue utilizada como argumento por el Congreso para deponer a Lugo una semana después.

Según el protocolo, Thessin invitó a Lugo a la recepción del 4 de julio, fecha de la independencia norteamericana, que se realizaría en la embajada, una manzana entera en el centro de la capital. “¿Pero usted me está invitando para ir como presidente o como ciudadano?”, preguntó Lugo. “Como presidente, claro”, lo tranquilizó Thessin.

Lugo ya no era presidente de Paraguay el 4 de julio y no asistió a la ceremonia, en la que se ejecutaron los dos himnos nacionales, hubo refrescos y canapés. La fecha marcaba el fin de una semana de duro trabajo después de la deposición del ex obispo y la ascensión de su vice, el liberal Federico Franco, al poder. Un trabajo que involucró no sólo a los diplomáticos norteamericanos y que fue realizado en silencio –los Estados Unidos se pronunciaron sobre Paraguay veinte días después del juicio político.

El día anterior a la fiesta, el 3 de julio, una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) liderada por su secretario general, José Miguel Insulza, había dejado el país. Durante tres días, el grupo se había reunido con representantes de todos los partidos políticos, de la Iglesia, de la Corte Suprema, con empresarios, periodistas, dueños de medios de comunicación, líderes indígenas y con el actual presidente, Federico Franco, y su canciller; y hasta con el propio Lugo.

Insulza llevó a representantes “de varios grupos geográficos” para integrar la misión, según lo describió en su relatoría. Ninguno, sin embargo, de América del Sur. El grupo que viajó a Paraguay para indagar sobre la crisis estaba compuesto por la embajadora de los Estados Unidos en la OEA, Carmen Lomellin; por el embajador de Canadá, Allan Culham; de Haiti, Duly Brutus; de Honduras, Leónidas

Rosa Bautista; y de México, Joel Hernández.

La misión de la OEA tomó la posición contraria a la del Mercosur y de Unasur, que suspendieron a Paraguay por considerar que el juicio político representaba una ruptura en el joven proceso democrático paraguayo por el tiempo exiguo concedido a la defensa del presidente –menos de 17 horas. Insulza defendió la legitimidad del proceso relámpago, que estaría avalado por la Constitución paraguaya, y minimizó las críticas de las organizaciones regionales: “Es natural que la situación que ocurrió en Paraguay haya generado reacciones negativas”, escribió en su relatoría, “pero eso no es exactamente una novedad en el hemisferio”. También sugirió que la OEA debería aumentar su presencia en el país hasta las elecciones presidenciales, programadas para abril de 2013. “En 10 meses Paraguay va haber elegido autoridades con total legitimidad democrática”, concluyó.

Al día siguiente de la publicación del informe de la OEA, el gobierno de Barack Obama declaró su apoyo a Federico Franco. “No existen razones para que Paraguay sea suspendido en la OEA”, afirmó la secretaria adjunta de Estado para las Américas, Roberta Jacobson, en una conferencia de prensa. “Lo que realmente queremos es enfocarnos en el futuro”, dijo. “Veo Paraguay como una forma de unirnos en la región para apoyar la democracia paraguaya y no como un tema que exacerbe las divisiones”.

“¿Entonces no fue un golpe de Estado?”, preguntó un periodista. “No voy a responder a esa pregunta”, retrucó, irritada, la secretaria.

Las sanciones del Mercosur y de Unasur también fueron rechazadas por la Cámara de Comercio Paraguayo-Americano Pamcham, entidad que reúne a empresarios norteamericanos y paraguayos alineados con la política exterior de los EUA. Antes incluso de la posición oficial norteamericana, la Pamcham calificó como “inaceptable” la suspensión de la membresía del país en esos organismos. El presidente honorario de la PamCham es el propio embajador James Thessin.

Lugo no estaba equivocado al preguntar al embajador norteamericano sobre su futuro cuando lo invitó para la fiesta del 4 de julio. Al fin de cuentas, el apoyo de los EUA es fundamental para el futuro de cualquier gobierno en ese país. Las reticencias de los norteamericanos respecto de su presidencia fueron bien descriptas por la antecesora de Thessin en la embajada, Liliana Ayalde, quien escribió en un telegrama que envió el 7 de diciembre de 2009 y fue filtrado por Wikileaks: “Hemos sido cuidadosos en expresar nuestro apoyo público a las instituciones democráticas de Paraguay –y no a Lugo personalmente”.

Ayalde, hoy al frente de la sección Caribe, América Central y Cuba del Departamento de Estado, fue aún más clara al afirmar que había advertido al ex obispo sobre los “beneficios” de mantener una relación cercana con los EUA, “sin permitir que utilice el apoyo de la embajada como salvavidas”.

Fiesta del 4 de julio de 2012 en la embajada norteamericana en Asunción.

Fiesta del 4 de julio de 2012 en la embajada norteamericana en Asunción.

“Nuestra influencia aquí es mucho mayor que nuestro rastro”

La influencia norteamericana en Paraguay no es sólo un asunto diplomático. A través de donaciones administradas por USAID de más de 100 millones de dólares (en cinco años) a empresas, ONGs y órganos gubernamentales dificilísimos de monitorear, los norteamericanos se garantizaron su proximidad a diversas esferas de poder en Paraguay: “Actores políticos de todos los espectros nos buscan para oír consejos”, resumió la ex embajadora Ayala en la misma relatoría confidencial. “Y nuestra influencia aquí es mucho mayor que nuestro rastro”, indicó.

El entrenamiento de las fuerzas de seguridad paraguayas figura entre los principales programas financiados por USAID. Entre 2005 y 2010, casi mil militares y policías –en su mayoría en 2009, año siguiente a la asunción de Lugo—fueron entrenados así y de este programa salieron algunos comandantes de las Fuerzas Armadas nombrados por Franco cuando asumió el poder.

La Policía Nacional fue la responsable por la operación que resultó en la matanza de Curuguaty. El Ministerio Público, que se basó exclusivamente en testimonios de los policías para atribuir a los campesinos la culpa por la masacre, y la Corte Suprema, que negó dos recursos promovidos por la defensa de Lugo, también fueron beneficiados por programas de USAID.

Uno de los más influyentes defensores de los intereses norteamericanos en Paraguay es Michael Eschleman, un cincuentón norteamericano con una larga historia en el país y que dirige el Programa de Democracia de USAID. En 1985, todavía bajo la dictadura del general Alfredo Stroessner, Eschleman era voluntario del Cuerpo de Paz (Peace Corps), una agencia gubernamental que lleva jóvenes voluntarios del primer mundo a los países pobres y que ya fue acusada de infiltrar espías. Eschleman llegó a gerente de entrenamiento y director de Peace Corps antes de asumir la dirección de las iniciativas en pro de la democracia en Paraguay. El programa más importante de su gestión es Threshold –Umbral, en español–, que recibió más de 60 millones de dólares en los últimos cinco años.

Documentos obtenidos por Agencia Pública a través de la Ley de Acceso a la Información de los Estados Unidos revelan que, antes incluso de la votación del juicio político, el encargado de USAID de velar por la democracia paraguaya ya planeaba sus pasos con el nuevo gobierno: “Comencé a tener reuniones internas para evaluar, y trazar una estrategia sobre la mejor manera de mantener la marcha de los programas con el nuevo gobierno”, explicó Eschleman en un email a las 17.20 del fatídico 22 de junio dirigido a la conducción de Millenium Challenge Corporation (MCC), agencia de financiamiento ligada al Congreso norteamericano. Tras observar que “a las seis horas, Franco ya debe ser presidente”, Eschleman escribió: “Probablemente va a llevar algunos días saber quiénes serán los nuevos ministros y cómo podemos abordar a los nuevos líderes para garantizar no sólo la estabilidad de los programas, sino la capacidad para avanzar”. Con todo, resaltó, el cambio de gobierno significaba “buenas noticias” para USAID: “Franco y su equipo conocen muy bien el programa Umbral porque trabajaron cerca de nosotros en los últimos años”.

Dos horas después, el director de USAID envió otro email en que contaba que, tras el discurso de asunción, el nuevo presidente nombró a los nuevos ministros. Más “buenas noticias”: “Tanto el ministro del Interior (Carmelo Caballero) como el nuevo Jefe de Policía (Aldo Pastore) trabajaron con nosotros en el programa Umbral, y son personas que llamaríamos aliados”. Luego, respecto del ministro de Finanzas Manuel Ferreira Brusquetti, y el jefe de Gabinete de Franco, Martín Burt, celebró: “Conocen y respetan a USAID, y trabajaron con nosotros en el pasado”.

En otro email enviado el 9 de julio, Eschleman explicó el silencio de la misión norteamericana durante las primeras semanas posteriores a la destitución: por causa del “proceso de juicio político, del cambio de administración y de la atención internacional prestada a los eventos locales, USAID ha mantenido un low profile (bajo perfil), escribió. Y agregó: “La embajada está esperando la relatoría de la delegación de la OEA al Consejo Permanente. Hasta entonces, los funcionarios de USAID no participan en reuniones o eventos públicos con miembros del gobierno”.

Pero, por parte de MCC, el recelo de que hubiese algún giro político ya se había disipado. Fue así que la directora de MCC escribió a Eschleman el 5 de julho: “¿Ya se asentó un poco la polvareda? Hablamos sobre Paraguay aquí y concluimos que hay acciones a ser tomadas en relación con preocupaciones de elegibilidad”.

Michael Eschleman en un acto de USAID.

Michael Eschleman en un acto de USAID.

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Publicado el lunes 18 de febrero, 2013 a las 18:16 | RSS 2.0.
Última actualización el lunes 08 de septiembre, 2014 a las 18:47

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