El reporte y los hechos

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A la izquierda, Carlos Basombrío, actual ministro del Interior. A la derecha, el general PNP Vicente Álvarez, actual jefe policial del VRAE.

Por Gustavo Gorriti.-(*)

Poco después de formar, a primera hora de la mañana del lunes 22, los policías de la Subunidad de Acciones Tácticas (SUAT), de la PNP, supieron que iban a recibir una visita inesperada.

El ministro del Interior, Carlos Basombrío, estaba en camino hacia el cuartel del grupo policial de élite. Antes que él llegaron el viceministro de Orden Interno, Rubén Vargas y el director general de la Policía, Vicente Romero.

La tensión entre los policías fue palpable, según uno de los presentes. Para esa noche estaba programada la presentación del informe de la comisión encargada de investigar los hechos de un presunto escuadrón de la muerte, cuya existencia había sido enfáticamente afirmada –con claro adelanto de opinión– por el propio ministro Basombrío y por el viceministro de Gestión Institucional Ricardo Valdés, entre otros.

Valdés no solo había afirmado (en entrevista con RPP) que existía un “escuadrón de la muerte”, compuesto por 96 oficiales y suboficiales, sino descrito sus presuntas motivaciones: “hacerse de los montos” destinados a los gastos de inteligencia; buscar una felicitación; o, la más grave, “que está por corroborarse”, “si no han actuado a su vez con otros criminales para limpiar las canchas”.

 

El viceministro del Interior, Rubén Vargas, presenta las conclusiones del caso del "escuadrón de la muerte". (Foto: Ministerio del Interior).

El viceministro del Interior, Rubén Vargas, presenta las conclusiones del caso del “escuadrón de la muerte”. (Foto: Ministerio del Interior).

 

Basombrío, a su vez, había dicho que “hay indicios abrumadores” de la existencia del denominado ‘Escuadrón de la muerte’. En una entrevista publicada en Inforegión (cuyo director fue hasta hace poco el actual viceministro Rubén Vargas), el 8 de agosto, Basombrío sostuvo que: “las investigaciones permitieron determinar que hay 96 policías implicados en el asesinato cometido contra los delincuentes, sin embargo, proyectó que esta cifra podría seguir incrementándose”.

Ahora, una buena parte de los sindicados por el ministro estaba formada ante él. Porque en todas las acciones donde hay acusación de ejecuciones extrajudiciales, el SUAT fue la fuerza de intervención y choque que decidió los enfrentamientos.

"Al final, el supuesto “escuadrón de la muerte” pasó de los 97 policías proclamados unos días antes, a apenas nueve. Es decir, se redujo a un décimo de la descripción inicial".

De hecho, siete policías del SUAT enfrentan la posibilidad de ser encarcelados por su acción en uno de esos casos, en Chincha.

El 19 de julio pasado, la fiscal provincial de Chincha, Rosa Oróz Márquez, solicitó la prisión preventiva de los policías. Ello se definirá [este artículo ha sido escrito el martes 23 por la noche] el miércoles 24 de agosto en audiencia con el juez de investigación preparatoria de Pueblo Nuevo, en Chincha.

Pero, en lugar de ratificarse en las acusaciones proferidas por él y sus viceministros en días anteriores, Basombrío dijo, según el testimonio de varios policías, que “circulaba un rumor sobre el SUAT y el escuadrón de la muerte” pero que quería aclarar que “ningún personal del SUAT estaba comprometido en ese informe”.

Luego de elogiar a la unidad, Basombrío dijo que quizá en algún caso, el SUAT había sido “inducido al error”, sin especificar cuál. Que eso, en todo caso, lo decidiría la fiscalía.

El viceministro Rubén Vargas dijo a su vez que “no ven comprometido a personal de la unidad” en su informe, y que “contamos con su apoyo en la lucha contra la delincuencia”.

Pero, a diferencia de sus disculpas con Lourdes Alcorta en el Congreso, la rectificación de Basombrío no logró tracción en el SUAT. “¿O sea que nosotros, los del SUAT, fuimos los idiotas a los que un cerebro criminal utilizó como le dio la gana?”, dijo uno de los policías de esa unidad, ”¿quién aparte de nosotros ha sido procesado? Nadie. Si apenas el ministro habló sobre el escuadrón de la muerte de los 97 policías, la fiscal de Chincha pidió la prisión preventiva [de los siete policías SUAT]”.

 

 

Pero el radical retroceso en la acusación del Gobierno era un hecho. En la noche del mismo lunes, Basombrío dejó a un preocupado y vacilante Rubén Vargas a cargo de la presentación pública del informe.

Que, para decirlo con poca originalidad y harta franqueza, resultó una suerte de parto de los montes.

Al final, el supuesto “escuadrón de la muerte” pasó de los 97 policías proclamados unos días antes, a apenas nueve. Es decir, se redujo a un décimo de la descripción inicial. Literalmente diezmado.

Sin embargo, insistió Vargas, ese grupo de nueve había funcionado como una fracción eficaz, moviéndose organizadamente de una dirección policial a otra, para, de acuerdo con la descripción, inventar operativos, engañar, ‘inducir a error’ a presuntamente ingenuos policías, para provocar enfrentamientos de luctuosa cosecha.

Los maquiavélicos, casi diabólicos jefes y manipuladores de ese pequeño grupo, serían el ahora muy conocido comandante PNP Raúl Prado Ravines y, encima, como presunto jefe, el general PNP Vicente Álvarez Moreno, actual jefe policial del VRAE.

 

General PNP Vicente Álvarez. (Foto: La República).

General PNP Vicente Álvarez. (Foto: La República).

 

Por lo pronto, el informe vincula a los nueve con varios casos de intervenciones y enfrentamientos letales, entre los cuales se encuentran los acaecidos en Puente de Piedra, Chiclayo, Chincha, la autopista Ramiro Prialé, entre otros.

Pero, ¿fue así?

Un examen sumario de las órdenes, planes operativos, direcciones y oficiales participantes deja ver que el general Vicente Álvarez dirigió o participó directamente en solo uno de los operativos reseñados: el de Chiclayo. ¿Y en los demás, cómo pudo organizarlos, dirigirlos, imponer su voluntad a otros oficiales de su rango? ¿No resulta absurda la acusación?

Resumamos: primero se habló de un escuadrón de la muerte de cien policías, que terminaron reducidos a nueve. Su presunto jefe, el general Álvarez, solo dirigió uno de los varios casos investigados, en donde un primer examen indica que la intervención fue exitosa.

Conozco al general Vicente Álvarez algunos años y vi su sobresaliente desempeño en el comando integrado de militares y policías de élite que, bajo la coordinación del ex viceministro Iván Vega, logró importantes éxitos operacionales contra Sendero en el VRAE. Entre las fuentes policiales y militares con las que trato, Álvarez me pareció un policía experimentado, competente, serio y en cuya palabra se puede confiar, lo cual no es decir poco en ese medio.

No soy el único que piensa así. El general PNP (r) Luis Montoya, ex director general de la PNP, fue quien llevó inicialmente la información sobre este caso al nuevo gobierno.

 

General PNP Luis Montoya. (Foto: Perú21).

General PNP Luis Montoya. (Foto: Perú21).

 

¿Qué pasó? le pregunté esta semana a Montoya. “Moreno [Panta] me buscó y pidió una entrevista después de la segunda vuelta” dice “lo escuché y me pareció preocupante [lo que dijo]. Dada la importancia y los temores del comandante, llevo a Moreno para que hable con Gino [Costa]. Luego Gino me informa que no va a ser ministro y que hable con Basombrío. Así lo hice”.

¿Y cuál era el papel del general Álvarez en esa denuncia? pregunto a Montoya. “No me hablaban de Vicente en ese momento” dice Montoya, “solo de un comandante”. “Vicente [Álvarez]” prosigue Montoya, “es un excelente oficial, comprometido en la lucha contra el terrorismo y el crimen. Trabajamos juntos [cuando Montoya era director general], en el Huallaga. Hizo los casos de ‘Clay’ y de JL. Yo ordené que se haga un documento pidiendo el ascenso de esos oficiales gracias a los cuales se pacificó el Huallaga”. Toledo no le hizo caso, pero García sí.

“Yo pienso” continúa Montoya, “que Vicente Álvarez es un profesional de primera línea,  y que su perfil personal y psicológico no me indican que tenga nada que ver con eso. No […] Creo que tiene que esclarecerse el caso con investigaciones serias”.

Coincido con ello. Y añado que en la Policía no es fácil encontrar generales eficientes, razonablemente honestos, con capacidad operativa. Álvarez es uno de esos pocos.

Así que ¿no se trata este caso también de una intriga urdida por gente verdaderamente maquiavélica, que utilizó un enfrentamiento entre dos comandantes –Prado Ravines y Moreno Panta– para intentar destruir a Vicente Álvarez y convertir de paso al SUAT en víctima colateral?

 

(*) Reproducción de la columna “Las palabras”, publicada en la edición 2451 de la revista ‘Caretas’.

Publicado el jueves 25 de agosto, 2016 a las 9:12 | RSS 2.0.
Última actualización el domingo 08 de enero, 2017 a las 9:48

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10 comentarios

  1. JUS dice:

    Si bien es cierto lo normal es dar 100 días de plazo a un nuevo gobierno para que se asiente, tomando conocimiento de lo que hereda y poner las bases de su nueva estrategia política en los diversos sectores del Estado, considero que era una excepción el MI pues la coyuntura que atravieza dicho sector es de alguna manera crucial en el desarrollo del nuevo gobierno, más aún cuando vemos que el morbo de los medios de información no escatiman en nada para hacernos sentir que vivimos peor que en México, por ende era vital designar a la persona más capaz e idónea en este cargo, hasta el momento veo que aquí se ha equivocado PPK pues lo poco que se ha mostrado desdicen lo que se hablaba y comentaba en cuanto panel televisivo se presentaba el Sr. Ministro. Lo de fomentar las denuncias incentivadas por algunos miles de soles, difícilmente frenara la inseguridad de rasqueteros y monreros en Lima y provincias. Mandar a cursivos de capacitación al personal sobre violencia familiar y de féminas menos, sin ningún ánimo de ir en contra de ellas, finalmente esto que es motivó de comentario por parte de GG pone la cereza. Errar es humano, no corregir resulta una barbaridad.

  2. Mariella Bautista dice:

    Desde mi humilde opinión de peruana mas, vuelvo a confirmar que el nombramiento de Basombrio, es un error. Después de la lectura me asaltan dos preguntas: Y dentro de este maquiavelismo, que papel juegan Cecilia Valenzuela, Doris Aguirre y Uceda que salieron a afirmar lo mismo?. Cuando la población estará a salvo de las ocurrencias de periodistas y cuando recibirán una sanción ejemplar?

  3. Victor Araujo dice:

    No es serio, por decir lo menos, que un ministro y un vice ministro aseveren de la existencia de un “escuadrón de la muerte” teniendo sólo indicios dados por un informante que resulta ser hermano de un delincuente prontuariado.
    Se ha enlodado una institución tutelar del estado, la PNP, cuya moral de por sí está debilitada, se ha enlodado una unidad élite, la SUAT, reconocida internacionalmente por su profesionalismo.
    El ministro ha tenido que acudir a la Base SUAT a tratar de desdecirse.
    ¿Es éste la clase de ministro que debe dirigir POLÍTICAMENTE los destinos de la PNP?
    Craso error del Presidente al no saber elegir a su personal de confianza.

  4. Pascual Pajares dice:

    Vale la pena recordar lo siguiente, con relación al Gral. Álvarez: su participación en el Caso Jordán. Álvarez siguió en actividad y Jordán fue dado de baja. http://larepublica.pe/20-01-2012/condenan-general-jordan-por-dialogar-con-manifestantes ¿Tuvo alguna participación para evitar su baja el Gral (r) Hernán, como se comenta en ámbitos policiales.
    El otro tema que también merece ser recordado: http://peru21.pe/politica/fiscalia-investigara-ex-jefe-dircote-robo-combustible-2208829
    Como dice la conseja. No solo hay que serlo sino parecerlo

  5. alejandra rimini dice:

    La verdad este señor ministro le quedo muy grande el puesto, le falata experiencia pero le sobra titulos que no le sireven de nada, se va de lengua en television en hora de alta sintonia dsparando lo que le cuentan sus inexpertos asesores , que se nota estan el calle tambien como èl , señor ppk se equivoco de ministro , ene ste puesto no se necesita gente de escritorio si no genet que conozca la calle, que tenga llegada a los policias; y ahora depues de abrir su bocota adelantado opinion como si fuera juez o miembro de la corte internacional de justicia que mas tonterias hara y con que voluntad los policias vigilaran nuestra ciudad,vayase a su casa señor ministro lengua larga que antes de mover la lengua ponga en funcionamiento su cerebro que parace que los titulos que tiene se los regalaron.

  6. Victor dice:

    El señor Ministro del Interior se apresuró en dar opinión por los medios de comunicación, arrogándose de investigador cuando ese papel es para la fiscalía en materia penal y las inspectorías tanto de la PNP como del Ministerio de Interior en materia administrativa.

  7. Julio dice:

    La obligación del Estado es proteger al ciudadano mediante sus instituciones tutelares. Aquí está ocurriendo algo peligroso: El ministro del interior está debilitando una institución tan importante como es la policía por prestar oídos a maquinaciones claramente mal intencionadas… Ya pues, no les den en la yema del gusto a los delincuentes.

  8. miriam Rodriguez dice:

    Y mientras tanto, Prado, en similitud con Jordan, ha sido pasado a disponibilidad, no por los hechos imputados, que hasta ahora no se creen ni se prueban, si no por defenderse, por haber declarado a la opinion lublica…a eso no sr le llama abuso de autoridad?

  9. Pamela dice:

    Que lamentable el papel que esta desarrollando el ministro Basombrío, se parcializo. Hizo todo un alboroto diciendo que investigará, sabiendo del tema, mucho antes que los medios lo sacaran. Hasta el momento no se ve que haya cuestionado lo proporcionado por Moreno Panta y se nota de sobra el trato al comandante Raúl Prado Ravines, que a todas luces lo ha desacreditado en televisión nacional.

  10. jose l. felix núñez dice:

    “Cuando un trabajo está mal hecho, cualquier intento de arreglarlo lo empeora” EA Murphy. No solo el desatino de precipitarse a anunciar poda, acusar de asesinatos a quienes arriesgan repetidamente su vida, sino la cobardía de “empujar” a su personal de confianza a avalar sus errores con una Comisión “Investigadora” de una Investigación inconclusa de 3,000 páginas. El desacierto parece de los asesores de PPK pues el pasar a Basombrío de Opinólogo a Gerente Público del complejo MININTER no es sencillo, de hablar a gerenciar sobre Orden y Seguridad hay una brecha grande. No tendrá que ver la procedencia de la caviarada IDL (CNDDHH y CVR) en todo esto ??

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