Lava Jato

De Mani Pulite
a Lava Jato

Foto

Por Gustavo Gorriti.-

En 2004, diez años antes del inicio del caso Lava Jato, el juez Sergio Moro publicó en la revista jurídica SEJ un artículo de siete páginas que hoy resulta clave para entender el pensamiento estratégico y la visión jurídica del juez que tiene a cargo el más importante caso anti-corrupción en Brasil y Latinoamérica.

“Consideraciones sobre la Operación ‘Mani Pulite’” es el título del ensayo relativamente breve en el que Moro describe con precisión, en sus palabras, “una de las más impresionantes cruzadas judiciales contra la corrupción política y administrativa”, emprendidas por un grupo de magistrados italianos en la última década del siglo pasado.
Artículo de Sergio Moro sobre la cruzada judicial anticorrupción en Italia publicado en 2004 por la revista del Conselho da Justiça Federal.
Descrito por Moro, en su ensayo de 2004, como “un momento extraordinario en la historia judicial contemporánea”, el caso “Mani Pulite” (Manos Limpias) representó, sin duda, un avance revolucionario en la acción judicial anticorrupción en Italia, que reverberó en Europa y el mundo, y que, a decir de Moro, “rediseñó el cuadro político de Italia”. Palabras que, cambiando la fecha y el país, serían adecuadas para describir Lava Jato, Brasil (y pronto Latinoamérica) apenas una docena de años después de publicado el ensayo.

“Tal vez no se encuentre paralelos de una acción judicial con efectos tan incisivos en la vida institucional de un país”, escribió Moro, antes de mencionar las críticas y el contraste estratégico que finalmente sufrió Mani Pulite. Diez sospechosos se suicidaron durante las investigaciones, y, “Silvio Berlusconi, magnate de medios de comunicación y uno de los investigados, hoy ocupa el cargo de primer ministro de Italia” [el 2004].

 

De izquierda a derecha: Antonio Di Pietro, Gherardo Colombo y Francesco Borrelli. (Fuente: La Stampa, de Italia).

Fiscales y juez italianos encargados del caso “Manos limpias” en  la década de 1990. (Fuente: La Stampa, de Italia).

 

Sobre todo “por la magnitud de sus efectos, [Mani Pulite] constituye objeto de estudio obligatorio” escribió Moro, “para comprender la corrupción en las democracias contemporáneas y las posibilidades y límites de la acción judicial en relación a ella”.

Visto desde hoy, es evidente que el entonces joven juez federal pensaba sobre todo en Brasil al intentar comprender “las posibilidades y límites de la acción judicial” frente a la “corrupción en las democracias contemporáneas.

Pero a la vez, buena parte de sus conclusiones de entonces son vitalmente actuales en Latinoamérica hoy.

 

Predicciones

 

El ensayo del juez Moro sobre Mani Pulite no es solo fascinante por su objeto de estudio sino porque se lee casi como una predicción detallada de la estrategia que él y otros magistrados brasileños adoptarían años después en su propia campaña anti-corrupción, en Lava Jato y los importantes casos precedentes [Banestado, Mensalao, Castillo de Arena, por ejemplo].

 

"El constante flujo de informaciones mantuvo el interés público y puso a los líderes partidarios a la defensiva".

Veremos a continuación algunas citas y pasajes significativos del ensayo del juez Moro sobre Mani Pulite. Si abstraen el lugar [Italia] y el tiempo [2004], las citas calzan sin esfuerzo, como diagnóstico y descripción, de lo que pasó doce años después con Lava Jato.

¿Qué hizo posible una investigación anti-corrupción tan profunda, masiva e inédita como fue Mani Pulite? Moro señala dos factores principales y concurrentes:

  • La “deslegitimación de la clase política propició un ímpetu a las investigaciones de corrupción […] las investigaciones mani pulite minaron la autoridad de los jefes políticos –como Arnaldo Forlani y Bettino Craxi– […] cortando su capacidad de castigar a aquellos que quebraban el pacto de silencio”. […] “El proceso de deslegitimación fue esencial para la propia continuidad de la operación mani pulite”.

Hay que entender, por supuesto, que la deslegitimación no afectó a una clase política legítima sino a una que era medularmente corrupta.

  • La “renovación de la magistratura”. La imagen positiva de los jueces ante la opinión pública, [fue] conquistada con duras pérdidas, principalmente en la lucha contra la mafia y el terrorismo: un tipo diferente de juez ingresó a la magistratura [en las décadas de los setenta y ochenta] […] la magistratura ejerció un poder proactivo, en sustitución de un poder político impotente”.

“La independencia judicial, interna y externa, la progresiva deslegitimación de un sistema político corrupto y la mayor legitimación de la magistratura en relación a los políticos profesionales fueron, por tanto, las condiciones que tornaron posible el círculo virtuoso generado por la operación mani pulite”.

 

La moralidad de la delación

 

En su ensayo, Moro enfatizó la importancia de la delación premiada –sobre todo cuando estuvo acompañada por el aislamiento de los detenidos– en los éxitos obtenidos por Mani Pulite [como lo fue, en mayor grado, años después, en Lava Jato].

Los “magistrados incentivaban a los investigados a colaborar con la Justicia. La estrategia de investigación adoptada desde el inicio, sometía a los sospechosos a la presión de decidir cuándo confesar, esparciendo la sospecha de que otros ya habían confesado […] El aislamiento en la prisión era necesario para prevenir que los sospechosos supieran de la confesión de otros. De esa manera, los acuerdos del tipo de ‘yo no hablo si tú tampoco hablas’ ya no eran más una posibilidad”.

 

Detenciones importantes del caso lava jato. Marcelo Odebrecht, João Santana y Alexandrino Alencar.

 

Moro no solo defiende la utilidad sino la moralidad de la delación. “Un criminal que revela un crimen y la participación de otros […] colabora con la Justicia y la aplicación de las leyes de un país. Si las leyes son justas y democráticas, no hay cómo condenar moralmente la delación; lo condenable en ese caso es el silencio”.

Ante el argumento de la “reducida confiabilidad” de la delación premiada, Moro apunta que no cabe “condenar la delación premiada sino se ha tomado el debido cuidado para obtener la confirmación de los datos revelados por ella por medio de fuentes independientes de prueba”.

 

Prisión preventiva

 

Uno de los aspectos más controvertidos en las investigaciones anti-corrupción de Mani Pulite y su obvio heredero, Lava Jato, es el tema de la prisión preventiva. ¿Representó un abuso o no?

En su ensayo, Moro muestra un criterio ya formado sobre el tema y que no varió en el futuro. “La prisión pre-juzgamiento es una forma de destacar la seriedad de un crimen y evidenciar la eficacia de la acción judicial, especialmente en sistemas judiciales morosos. En tanto se presenten estos presupuestos, no hay óbice para someter al investigado a ella”.

En la conferencia que dio en la Universidad Católica este 23 de febrero, trece años después de publicado su ensayo sobre Mani Pulite, Moro fue más preciso: La mayoría de prisiones preventivas se dictan –sostuvo– para proteger las pruebas, evitar la fuga y las prácticas y crímenes de profesionales que podrían poner en riesgo el proceso.

 

La eficacia de filtrar

 

La intensa relación, formal e informal, entre los magistrados de mani pulite con el periodismo, fue otra fuente de inspiración para Lava Jato. Como escribió Moro en su ensayo, mani pulite, “para disgusto de los líderes del PSI [partido socialista italiano], que, por cierto, nunca dejaban de manipular a la prensa, la investigación de ‘mani pulite’ filtraba como un colador. […]El constante flujo de informaciones mantuvo el interés público y puso a los líderes partidarios a la defensiva.

Además “la publicidad conferida a las investigaciones tuvo el efecto […] de favorecer nuevas confesiones y colaboraciones. Más importante fue que garantizó el apoyo de la opinión pública a las acciones judiciales, impidiendo que las figuras públicas investigadas obstruyeran el trabajo de los magistrados, como de hecho se trató de hacer”.

Una estrategia virtualmente similar fue la que se usó años después en Lava Jato.

 

La lección más importante

 

Así, escribió Moro, “las prisiones [preventivas], las confesiones [premiadas] y la publicidad [periodística] conferida a las informaciones obtenidas generaron un círculo virtuoso, consistiendo en la única explicación posible de la magnitud de los resultados obtenidos por la operación mani pulite”.

 

Sergio Moro en su despacho en Curitiba.  (Foto: IDL-Reporteros)

Sergio Moro en su despacho en Curitiba. (Foto: IDL-Reporteros)

 

Pero, añade Moro, “tal vez la lección más importante de todo el episodio sea la de que la acción judicial contra la corrupción solo se muestra eficaz con el apoyo de la democracia. […] [Asimismo, sin el apoyo de la opinión pública] difícilmente encontrará éxito. Por cierto, la opinión pública favorable también exige que la acción judicial alcance buenos resultados. […] Aparte de ello, la acción judicial no puede sustituir a la democracia en el combate a la corrupción.Es la opinión pública esclarecida la que puede, a través de las instituciones apropiadas, atacar las causas estructurales de la corrupción”.

Luego de examinar la formidable experiencia de la operación Mani Pulite, Sergio Moro contempló cuán aplicable era al Brasil de 2004. “En Brasil” escribió, “se encuentran presente varias de las condiciones institucionales necesarias para la realización de una acción judicial semejante. […] La clase política no goza de gran prestigio con el pueblo […] Por otro lado, la magistratura y el Ministerio Público brasileños gozan de significativa independencia formal frente al poder político”.

Diez años después, esas condiciones se convirtieron en una inédita realidad en Brasil y, después, en una incierta promesa para América Latina.

 

[Lee aquí "Consideraciones sobre la operación Mani Pulite" de Sergio Fernando Moro]

Share via emailShare on Facebook+1Share on LinkedInShare on Twitter

Publicado el Viernes 03 de marzo, 2017 a las 14:06 | RSS 2.0.
Última actualización el Sábado 11 de marzo, 2017 a las 9:46

Notas relacionadas

5 comentarios

  1. Lourdes Carreño, Boquita de Caramelo: La Clave sobre Alan Garcia dice:

    Si el modus operandi de Odebrecht era pagarle a presidentes en ejercicio y a candidatos presidenciales y municipales, ¿por qué Alan García y Keiki Fujimori no están siendo investigados por Lava Jato?

    El ex procurador Cristian Salas ha dicho que hay para ello suficientes indicios de corrupción en concesión de la Línea 1 del Metro de Lima en su gobierno: se firmaron la mayor cantidad de adendas con Odebrecht; aprobó pagos por más de US$ 1,900 millones de dólares adicionales al monto original (45% más del costo inicial); se reunió 14 veces con Barata en Palacio, y cuando Anuska Buenaluque (https://goo.gl/rkIRVU) le preguntó si estuvo en su casa, Alan García respondió: “Que yo recuerde, no”; cuando le preguntó sobre su cercanía con Cuba, su viceministro preso por las coimas del metro, dijo: “Si al señor Cuba le di la mano una vez, no lo sé” (antes lo había negado pero tras revelación de DTP https://goo.gl/ennon3 de que Cuba fue investigador del Instituto que él presidió, reculó). Añadan los 100 mil dólares que Brasil le pagó por una conferencia de prensa (ni a un ex pdte. de EEUU le pagan eso) y el Cristo de $800 mil en los que él puso $30 mil de su bolsillo.

    Contraviene el modus operandi de Odebrecht, que solo financiara con 3 millones a la campaña de Ollanata Humala, que iba en cuarto lugar, y no a Alan García (o Keiko Fujimori). O que solo en los casos de Toledo y Humala haya pagado a presidentes. Pero si la Sra. Príncipe, (la procuradora que mintió negando primero sus fotos y nexos con Alan García (https://goo.gl/8uZtFA) necesita más para no decir que de Alan García no hay indicios, lo que revela el equipo de investigación de Convoca es sumamente preocupante.

    El 22 de diciembre se conoce en EEUU el documento resumen del trato de Odebrecht para confesar sus coimas en 12 países por más de 400 millones de dólares. Allí saltan los nombres de Toledo, García y Humala. El 26 de diciembre, la Fiscalía peruana iba a allanar las oficinas de Odebrecht: “La oficina de coordinación fiscal anticorrupción se comunicó con varios magistrados del sistema de lavado de activos para comunicarles que serían llamados en los días siguientes para apoyar un operativo anticorrupción de carácter de muy reservado (…), pero sus teléfonos celulares nunca sonaron por razones que no se les explicó”, señala Convoca (https://goo.gl/QRBw8V).

    El 2 de enero, sin allanamientos, la Fiscalía en conferencia de prensa anuncia que ya no usará la fuerza con Odebrecht sino la negociación: la confesión de Odebrecht en Perú a cambio de que ésta entregue información documentada de las coimas. La persona encargada de dar esa información a la Fiscalía es Lourdes Carreño, abogada de Odebrecht-Perú y, aquí el detalle, asesora durante el gobierno de García de la Comisión de Indultos y Gracias Presidenciales o narcoindultos. Esta mujer, que no fue removida de su cargo por Alan García, como sí Aurelio Pastor y Miguel Facundo Chinguel tras el irregular indulto a Crousillat, ha sido el nexo con la Fiscalía y quien entregó dos cartas (17 y 19 de enero) con información de la coima de 8 millones del metro de Lima de Alan García. Acusa a funcionarios menores: Jorge Cuba, Edwin Luyo y Miguel Ángel Navarro, que ya habían huido cuando la abogada hizo llegar a la Fiscalía la información. Una ex funcionaria de confianza de Alan García, involucrada en los escandalosos narcoindultos es el enlace con la Fiscalía peruana, quien da información a los fiscales de a quién acusar y a quién no del gobierno para el que trabajó; vamos entendiendo el “no me incluyan en la pandilla de los ex presidentes”.

    Lo que salió de EEUU fue el resumen del trato de delación. Luego Brasil ha recogido confesiones de Jorge Barata y de Marcelo Odebrecht. Habrá que ver qué dicen de Alan García. Porque de Lourdes Carreño queda claro que no hay mucho más que esperar. Resuena la frase de Alan García cuando, acorralado por Anuska Buenaluque, dice: “Las buenas ratas se esconden bien”, y la de Rómulo León al salir de prisión: “Ante el público, Alan García es la rata”.

  2. Héctor Manuel dice:

    Katherine Ampuero, procuradora ad hoc para el caso Lava Jato anunció que su despacho presentó una denuncia contra Alan García Pérez, así como contra el ex ministro de Transportes y Comunicaciones Enrique Cornejo y el ex director ejecutivo de la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico, Oswaldo Plascencia, por la presunta comisión de delitos contra la administración pública en la suscripción del contrato de la Línea 1 del Metro de Lima. Bastante focalizada la investigación a AGP. Pero algo es mejor que nada. Como dijera Gustavo Gorriti, las autoridades han sido muy, pero muy cuidadosas -hasta temerosas- de dar este paso, muy al contrario de lo que han sido con otros ex presidentes. Luis Castañeda Lossio no fue incluido, se salvó de nuevo.

    AGP respondió con su usual soberbia ante esta noticia.

    Parece estar muy seguro de que su plan para evitar ir a prisión va a funcionar otra vez. ¿Qué se tendrá preparado? ¿Otro golpe militar en cospiración con el fujimontesinismo? ¿Hasta dónde llegará en esta oportunidad para evitar pisar cárcel por sus dellitos?

    Al menos por el momento, su castillo de naipes y su juego de burlas se derrumba, como debió suceder desde un inicio en el mencionado, hace ya varios años.

  3. Cesar A. Bravo dice:

    solo queda decir, muchas Gracias Brasil.

  4. Manuel Jesús dice:

    ¡Mis mas sinceras felicitaciones al Sr. Gustavo Gorriti por esta exhaustiva investigación!,……¡que nos da luces y verdades de la realidad nacional en materia de corrupción como hasta la fecha nadie lo hace a excepción del diario UNO y República!,……..¡el resto pura fantasía y encubrimiento haciendo conocer diariamente hechos de relativa importancia y llevándolo al lector donde ellos quieren que deba ir, o conocer!……¡Existe por la mayoría de la Prensa Nacional demasiados intereses y encubrimientos a ciertos políticos, al parecer por devolución de favores o se sienten comprometidos con ellos por diversas razones y al parecer están involucrados en estas investigaciones ya sea por colaboración o encubrimiento a ellos!.
    ¡Gracias Don Gustavo por todo lo que hace por abrirnos los ojos de una realidad Nacional que lamentablemente la vivimos desde hace muchos años!,…….. ¡el Perú esta cansado de ello, buscando una renovación completa, tanto en el Sector Periodístico, TV,y emisoras radiales y en políticos que tengan una hoja intachable, moral y honradez a todas luces, con un conocimiento amplio de nuestra realidad Nacional para sacar adelante al País y o estar vendiéndolo como en la fecha se esta haciendo!

Deje un comentario

Web por: Frederick Corazao

Untitled Document