Columna de reporteros

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Ronald Martínez Pancevic).

Después de la tragedia

IDL-Reporteros decidió no publicar durante la semana que pasó en respeto al duelo por la trágica muerte del expresidente Alan García.

Ahora toca volver con este editorial.

Hace menos de un año, en julio de 2018, IDL-Reporteros inició la publicación de la serie investigativa “Corte y corrupción” (luego conocida como el caso de los “Cuellos blancos” y también como caso “Lava Juez”). La serie retrató con la inapelable elocuencia de sus propios perpetradores, los abismos de corrupción judicial en lo profundo y ancho de todo el sistema: la Corte Superior del Callao, la Corte Suprema de la República, la Fiscalía de la Nación, el Consejo Nacional de la Magistratura.

Mientras la indignación y el asco se extendían por todo el país, hubo varios intentos por abortar la investigación. Un fiscal con varios policías trataron de allanar, sin orden alguna, la sede de IDL-Reporteros para incautar el material periodístico de esta publicación; un fiscal supremo, Víctor Raúl Rodríguez Monteza, (luego implicado en el caso), nos conminó amenazadoramente a entregarle los documentos. La Comisión Permanente del Congreso también nos citó para exigirnos le entregáramos nuestras grabaciones.

Nos negamos a hacerlo en forma terminante en cada caso. El apoyo abrumador de la gente nos otorgó un vital respaldo. Los encubridores de facto retrocedieron, la investigación avanzó, la indignación popular fue encauzada por el respaldo del presidente Vizcarra, se separó a algunos jueces, se disolvió el CNM y el país pareció orientarse, reformas de por medio, hacia un futuro más limpio y mejor.

"Ahora, cuando la conmoción inicial apenas amaina, hay que preguntarse: ¿Qué hacer? ¿Proseguir con la investigación en el caso más importante de corrupción público-privada de nuestra historia, o no?"

Antes de eso, en plena pugna durante el mes de julio, el entonces ministro del Interior Mauro Medina fue citado al Congreso para declarar, en sesión reservada de la Comisión de Fiscalización sobre el caso. Ahí, congresistas como Edwin Donayre y Héctor Becerril cuestionaron acremente al ministro, preguntándole cómo era posible que no hubiera intervenido IDL y a este periodista, cómo no se había dado cuenta que con nuestras investigaciones estábamos poniendo en peligro la estabilidad del gobierno y la seguridad nacional. No fueron los únicos en hablar en ese tono y el  ministro los toreó lo mejor que pudo.

Eso es lo que entendía esa gente por estabilidad y por seguridad nacional: el imperio de la cutra y el parasitismo de la corrupción, que esa misma gente, con sus prontuarios completos, representa. No se trata de recordar esos prontuarios, pues basta que ustedes escriban sus nombres en los archivos de IDL-Reporteros (o en Google, si prefieren) para que sus hasta hoy impunes fechorías sean listadas. Lo que se trata es de subrayar la desvergüenza con la que esos sujetos secuestran conceptos respetados para tratar de usarlos como rehenes de sus iniquidades.

Avanzado el caso Lava Juez, IDL-Reporteros siguió adelante con su investigación del caso Lava Jato, como lo venía haciendo por más de cuatro años. En esta etapa pusimos énfasis especial en los casos que se dieron durante la gestión del líder político hasta entonces menos investigado: el expresidente Alan García.

Las investigaciones produjeron resultados. El 15 de noviembre pasado, IDL-R reveló cómo Odebrecht había pagado en forma disimulada, con fondos de la caja 2, una conferencia que García dio en Sao Paulo en mayo de 2012. Luego, pese a negativas iniciales, se confirmó que el proceso de contrato y cobro de la conferencia ocurrió tal y como IDL-Reporteros lo describió.

Este mes de abril, IDL-Reporteros reveló lo siguiente, en cuatro notas sucesivas:

Parte de esos documentos fue también publicada por otros medios. El equipo especial de fiscales, a su turno, pidió y obtuvo del juez a cargo del caso una serie de medidas de detención preliminar para los Nava, el ex ministro Enrique Cornejo, Miguel Atala, su hijo Samir y otros. Y también para el ex presidente Alan García.

La diligencia de detención preliminar de Alan García terminó con el trágico suicidio de este, que conmocionó al país y a Latinoamérica. IDL-Reporteros lamenta profundamente esta desgracia.

Ahora, cuando la conmoción inicial apenas amaina, hay que preguntarse: ¿Qué hacer? ¿Proseguir con la investigación en el caso más importante de corrupción público-privada de nuestra historia, o no?

Imagino que la inmensa mayoría responderá que sí. Habrá quienes consideren necesario mejorar los métodos de investigación, agilizar los procesos y acusaciones, acortar las prisiones preventivas. Pero asumo que esa mayoría abrumadora cree, como expresó con tanta elocuencia en el caso Lava Juez, que el país se juega su futuro en el éxito o fracaso de la lucha contra la corrupción.

Entonces, hay que seguir, ¿verdad?

Pero parece que no es fácil y que hoy existen muchas más amenazas que en el pasado.

El velorio del ex presidente García fue dominado por el “uso ruin de una tragedia”, en las palabras de un artículo de Juan Carlos Tafur sobre el tema.

En él, Tafur describió los motivos de quienes buscan “… aprovechar la conmoción por la tragedia para tratar de tumbarse el proceso anticorrupción en el que el país está embarcado”.

“Hay que acabar con la judicialización de la política, gritan. Y cabe preguntar cómo se puede aspirar a ello si son precisamente los políticos corruptos los que han desfilado y desfilarán por las denuncias de probada corrupción en su contra”.

Así es. Pero ahora, cuando el capítulo más importante de la investigación Lava Jato está por cerrarse, la coalición corrupta decidió jugar al todo o nada con métodos extremos: enardecer fanatismos, despertar los demonios de la violencia y la sangre e instigar al asesinato a partir de las más groseras mentiras camufladas como lamento.

Uno de sus objetivos principales es IDL-Reporteros y en especial yo, su director.

En el paréntesis de la razón que concita el duelo, lo primero que hicieron los fariseos para enardecer sus militantes fue afirmar que lo que ocurrió no fue un suicidio sino un asesinato.

Luis Gonzales Posada sostuvo, según la publicación Lucidez.pe, que la muerte de García “ha sido resultado de la campaña llevada a cabo por Pedro Cateriano y Gustavo Gorriti. Ellos han disparado la bala”.

Otro sujeto: Barba Caballero no perdió tiempo en decir:

 


Hasta Becerril perdió todo resto de vergüenza y emergió de su encaletamiento de varios meses para aullar:

 


En sincronía, los trolls más infectos se lanzaron a inflamar los ánimos para llevar la violencia verbal a la acción física. Aquí algunos ejemplos.

 

 

Y un canal  llamado PBO Digital publicó la siguiente encuesta, de opciones limitadas.

 


Estas son unas muestras de un vertedero de mensajes de instigación y enardecimiento dirigidos a llevar a algunos fanáticos, o a sicarios disfrazados de fanáticos, a perpetrar, o intentarlo, el asesinato de los objetivos señalados.

Los corruptos de anteayer y de ayer se unen al lumpen de hoy para intentar eliminar a quienes los han investigado con eficacia.

¿Importa algo que todo lo que silban o aúllan estos sujetos es mentira? Y no una parte sino todo. Pura Mentira.

¿Investigar es perseguir? ¿Sacar a la luz hechos reales que prueban una gran corrupción en el caso Lava Jato, es jalar un gatillo?

¿Descubrir lo oculto para aclarar un caso de corrupción hiper camuflada, es atentar contra la vida de alguien?

¿Mintió IDL-Reporteros al revelar cómo fue y quién pagó la conferencia en Sao Paulo?

¿Mintió IDL-Reporteros al revelar quién fue ‘Laque’, quién fue ‘Chalán’, quien fue ‘Bandido’ y cuánta plata recibieron, en qué cuentas, de qué forma, y contra el sobreprecio de qué proyecto?

¿Mintió antes IDL-Reporteros al sacar a luz el caso ‘Lava Juez’?

¿Por haber hecho nosotros ese trabajo buscan los bribones enardecer fanáticos, afilar cuchillos, ladrar venganzas?

Toda amenaza, toda conspiración para llevar a cabo un ataque debe ser tomada en serio.

Y en serio lo tomamos.

Hay formas más fáciles de hacer periodismo, pero ninguna sirve en igual grado a la democracia y al pueblo como el periodismo de investigación. Tiene otros valores, pero ese es el mayor. Cuando hay un periodismo de investigación robusto, hay o habrá una democracia poderosa en la que el ciudadano común sea igual de respetado que los de mayor o menor fortuna.

Hay ahora un ataque general, nada casual, contra el periodismo investigativo en el Perú. El juicio sesgado contra Pedro Salinas y Paola Ugaz en Piura; la irracional sentencia contra Ojo Público, Óscar Castilla y Edmundo Cruz por su investigación de Eteco; las instigaciones asesinas contra IDL-Reporteros y su director.

Espero que la sociedad civil comprenda lo que está en juego y movilice a tiempo la energía e indignación que han definido ya victoriosamente tantas jornadas. No hacerlo pronto y bien podrá significar luego bastante que lamentar.

Mientras tanto, IDL-Reporteros se defenderá y defenderá sus investigaciones con energía y resolución. Buscaremos el castigo de los criminales que instigan asesinatos. Identificaremos a quienes estén detrás de ellos y haremos lo posible para que no queden impunes.

Por la libertad, aconsejaba el Quijote, “así como por la honra se puede y debe aventurar la vida”. Es verdad y hay que hacerlo si no queda otro camino. Pero mejor que ofrendarle la vida es llevarla a la victoria. Conducirla a una democracia vigorosa en una sociedad limpia de corrupción que pueda al fin, doscientos años después de nacida, acercar nuestra República a cumplir sus ideales.

Publicado el martes 23 de abril, 2019 a las 0:46 | RSS 2.0.

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Un comentario

  1. Alejandro dice:

    SIGA ADELANTE SEÑOR GORRITI !!!

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