Columna de reporteros

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Christian Osés).

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Ronald Martínez Pancevic​).

Reproducción de la columna ‘Las palabras’ publicada en la edición 2426 de la revista ‘Caretas’.

Investigación en español

Ahora que Lava Jato se acerca a nuestras tierras y proyecta sus revelaciones desde Brasil, es necesario explicarlo para conocer su dimensión y prever el calibre de los hechos, las identidades que emergerán, desnudadas por la luz, desde las sombras.

Hasta ahora, casi todo el coro de revelaciones se entonó en portugués. Dentro de poco se escuchará contrapuntos, cada vez más complejos, en español.

¿De qué forma? Veamos primero los perfiles básicos del caso.

¿Cuál es la dimensión del caso Lava Jato?

Ya a mediados del año pasado, la revista Veja, citada en un informe de la consultora corporativa Brunswick, describía al caso Lava Jato como “uno de los más grandes esquemas de corrupción revelados en Brasil – y, por su duración, volumen de dinero y alcance a los más altos niveles políticos del país, quizá uno de los mayores en el mundo”.

Algunos meses y espectaculares revelaciones después, se puede ser más enfático: Se trata del caso más grande y complejo de corrupción descubierto en la historia de Brasil y en la de América Latina.

Ha habido probablemente casos mayores de cleptocracia en el mundo, pero ninguno ha sido investigado, descubierto, probado y procesado por funcionarios anti-corrupción, con la resonante eficacia que tiene el caso Lava Jato.

¿Qué antecedentes tuvo?

Históricamente, la corrupción ha sido muy alta en Brasil y la impunidad, la regla. En años recientes, por ejemplo, los procesos anticorrupción contra el ex-presidente Fernando Collor de Mello y contra la constructora Camargo Correa (el caso “Castillo de Arena”) fueron derrotados –pese a la abrumadora solidez de las pruebas– por formalismos legales en el nivel del Tribunal Supremo Federal.

Pero las cosas cambiaron antes de ‘Lava Jato’ con el caso Mensalão, en 2013. En él, figuras de alto nivel y prestigio, como Jose Dirceu, fueron sentenciados pese a su poder político, en el Tribunal Supremo Federal, entonces presidido por el notable magistrado Joaquim Barbosa.

¿Qué facilitó la investigación? ¿Qué diferencias hubo con el pasado?

Varias. Las más importantes fueron:

• La convergencia exitosa de reformas legales. Como dijo el veterano periodista Rosental Alves, “[las reformas para lograr] funcionarios públicos profesionales a través de concursos públicos, tanto para la Policía Federal como en el Poder Judicial y la Fiscalía General […]. Hubo una gran mejora al lograr esta convergencia de jóvenes meritorios, investigadores profesionales, instituciones que funcionan, con un nuevo elemento: la ley recientemente adoptada de ‘delación premiada’, que copiamos de los gringos … ¡Fantástico escenario!”.

• La continuidad de los equipos de funcionarios anti-corrupción altamente motivados, que aprendieron tanto de la experiencia de frustraciones (‘Castillo de Arena’) como de éxitos (Mensalão) y refinaron métodos y estrategias a partir de ello.

• La calidad profesional de esos equipos, desde los investigadores de la Policía Federal y los fiscales anti-corrupción, hasta el juez federal Sergio Moro, especializado en la investigación y juzgamiento del lavado de dinero. Seguir la pista de delitos sofisticados de cuello blanco fue facilitado por su conocimiento del tema.

• La estrategia investigativa y procesal, que llevó a que los fiscales y la PF mantuvieran permanentemente la iniciativa, sorprendiendo una y otra con nuevas líneas de investigación e información inesperada que anulaba coartadas, llevaba a la mayoría a rendirse y colaborar, y forzaba al decreciente número de irreductibles a una defensa fundamentalmente pasiva y desorientada.

"Al atreverse con decisión contra el poder y la influencia, los investigadores avanzaron rápidamente desde los casos secundarios hasta la veta madre de los crímenes financieros".

Esto resalta más por tratarse de la acción de un número relativamente pequeño de procuradores y policías enfrentados a los equipos legales contratados por los principales capitanes de empresa de América Latina, diestros como pocos en el manejo del poder y la influencia. Pero los investigadores anticorrupción lograron una y otra vez avances en profundidad que desbarataron las defensas de los investigados.

• Aparte de la eficiencia, el conocimiento y la audacia, los funcionarios anti-corrupción contaron con la ventaja central: Había crímenes por descubrir y aclarar, muchos crímenes financieros y de corrupción cometidos a lo largo de varios años, en Brasil y fuera de él. Al atreverse con decisión contra el poder y la influencia que los protegía, los investigadores avanzaron rápidamente desde los casos secundarios hasta encontrar la veta madre de los crímenes financieros.

• Otra decisión fundamental de los investigadores y el juez anticorrupción, fue participar al  público los avances de su trabajo. Al publicar los documentos del proceso, hizo transparente lo que usualmente se mantiene en secreto y logró que el caso Lava Jato se convirtiera en una causa respaldada por la gran mayoría de los brasileños. La información procesal se da a conocer con un criterio virtualmente periodístico que añade actualidad a la revelación.

¿En qué momento la investigación Lava Jato obtuvo pruebas irreversibles?

En mi opinión, cuando pudo demostrar en forma detallada y fehaciente el circuito completo que se siguió para el pago de coimas a ex altos funcionarios de Petrobras. Odebrecht, la principal empresa brasileña, la más radical en negar acusaciones, vio expuestas todas las offshores que había organizado para el pago oculto de sobornos, desde el primer hasta el último eslabón. La precisión de la acusación fiscal fue posible por la colaboración de la fiscalía suiza, que luego abrió su propia causa. A partir de ese momento, Odebrecht, que había mantenido un perfil alto de relaciones públicas, pasó al virtual silencio.

¿Desde cuándo se extiende la investigación a Hispanoamérica?

Casi desde el principio, cuando varios doleiros confesaron haber contrabandeado dinero en efectivo, para ser utilizado en sobornos, al Perú entre otros países. Incluso antes hubo otros datos importantes, como los que salieron en la malograda investigación “Castillo de Arena”. Hasta hace poco los avances fueron lentos. Pero ahora empiezan a tomar velocidad.

• Tras entregarse, hace pocos días, a la Policía, Joao Santana y Mónica Moura, estrategas de campañas electorales en América Latina hicieron varias revelaciones. Entre ellas:

– Que Odebrecht hizo aportes secretos a la campaña de Hugo Chávez el 2011. Aparte de Odebrecht habría habido, según la declaración de Moura, varios otros donantes no contabilizados para la millonaria campaña.

– El coordinador de los aportes de Odebrecht, Fernando Migliaccio, recientemente arrestado en Suiza, también ha sido identificado como uno de quienes manejó las cuentas de la offshore panameña Constructora Internacional del Sur, utilizada por la compañía como punto intermedio para el tránsito de coimas, pero vinculada con un primo del ex presidente panameño Ricardo Martinelli.

– Las detalladas acusaciones de soborno al ex secretario de Transportes de Argentina, Ricardo Jaime; y los más bien vagos señalamientos al presidente Ollanta Humala, provienen de los últimos avances investigativos de la Policía Federal.

– En Panamá, el desembalse confesional de Moura (y quizá también de Santana) ha ocasionado escalofríos. Santana asesoró la fallida campaña presidencial de José Domingo Arias del partido del ex presidente Martinelli, a quien aspiraba suceder. Santana y Moura recibieron, según La Prensa, 3 millones de dólares entre 2012 y 2013, de offshores relacionadas con Odebrecht. Esos fondos se depositaron en otra maraña de offshores operadas por Santana. En las transacciones intervino otro ejecutivo de Odebrecht, Luiz Eduardo Soares da Rocha, que controló cuentas de por lo menos dos offshores documentadamente vinculadas con Odebrecht: Klienfeld y Constructora Internacional del Sur.  Soares da Rocha, según La Prensa, huyó de Brasil luego del arresto de Marcelo Odebrecht.

Y ese lado latinoamericano de la investigación recién está empezando.

 

¿Cuál puede ser la mayor diferencia entre la investigación Lava Jato en Brasil y en Latinoamérica hispanoparlante?

Que en Brasil los fiscales y policías lideraron la investigación que siguió la prensa, mientras que en varias de las otras naciones latinoamericanas, el periodismo de investigación avanzará las investigaciones y las fiscalías y procuradurías las seguirán, a su pesar algunas veces.

Publicado el jueves 03 de marzo, 2016 a las 7:04 | RSS 2.0.
Última actualización el jueves 03 de marzo, 2016 a las 7:13

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Web por: Frederick Corazao

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