Columna de reporteros

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Christian Osés).

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Ronald Martínez Pancevic​).

Reproducción de la columna ‘Las palabras’ publicada en la edición 2411 de la revista ‘Caretas’.

Las drogas y la coca

Hace poco, la DEA publicó su “2015 National Drug Threat Assessment Summary”, la evaluación resumida de la amenaza que representan las drogas para Estados Unidos en 2015.

Este año, el informe empieza con un cuadro que concentra su impacto central: La comparación –desde 2004 hasta 2013–, de las muertes relacionadas con el uso de drogas, con las causadas por accidentes de tránsito y por armas de fuego.

Si el 2004 las muertes vinculadas con el uso de drogas en EEUU fue claramente inferior a las provocadas por accidentes de tránsito (30 mil 711 contra 43 mil 432) y casi igual a las causadas por armas de fuego; el 2013las muertes vinculadas con las drogas habían saltado a 46 mil 471, mientras que las causadas por armas de fuego eran 33 mil 636; y los accidentes de tránsito habían bajado a 35 mil 369.

Ese es el tipo de información que galvaniza a cualquiera que deba decidir prioridades para la defensa de su país. ¿Más gente muere por drogas que por accidentes en las pistas? La pregunta sobre cómo es posible que, pese a los miles de millones de dólares invertidos en guerrear contra las drogas durante más de 40 años, la situación se deteriore en lugar de mejorar, suele ocurrir normalmente después de haber firmado el presupuesto antidrogas.

En la misma presentación del informe, el jefe interino de la DEA, Chuck Rosenberg, no pierde tiempo en señalar al enemigo.

“Las más significativas organizaciones narcotraficantes que operan ahora en Estados Unidos son las peligrosas y altamente sofisticadas organizaciones criminales transnacionales mexicanas”. Versátiles y polivalentes, los mexicanos trafican cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana. “Estas organizaciones” continúa Rosenberg, “son responsables por la extrema violencia vista en México […] [En EEUU] las violentas bandas afiliadas [a los carteles] son una amenaza creciente a la seguridad pública de nuestras comunidades”.

Mientras las organizaciones criminales mexicanas crecen y se expanden dentro del territorio de Estados Unidos, no sucede igual con las drogas que trafican.

La cocaína es la droga que ha sufrido el cambio más dramático en su importancia. En un cuadro que determina la jerarquía entre las drogas consideradas más peligrosas, la cocaína estuvo en primer lugar entre los años 2007 al 2010.

"Si se aprovecha sus usos benéficos, la hoja de coca puede ser un excelente cultivo alternativo para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado".

El 2008, más del 40% consideraba a la cocaína como la droga más peligrosa. La segunda, la anfetamina, no llegaba al 30%. Las cosas cambiaron rápidamente desde el 2011; y el 2015, la heroína es tenida como la droga de mayor peligro por el 37%, mientras la cocaína queda relegada al penúltimo puesto con el 7%, superando apenas a la marihuana.

Con esa dimensión reducida, la DEA señala que la inmensa mayoría de la cocaína que llega a Estados Unidos es colombiana. De acuerdo con el análisis químico que establece con precisión su origen, el 90% de la cocaína capturada en Estados Unidos proviene de Colombia, mientras que apenas el 10% llega de Perú.

Ese 10% es, pese a todo, un aumento, puesto que, de acuerdo con la DEA, durante los cinco años anteriores, la cocaína peruana representó apenas entre el uno y el 4 por ciento de la cocaína capturada.

Ese parece ser un cambio central en el narcotráfico. Mientras la cocaína declina en Estados Unidos, la demanda en otros mercados ha llevado a una rápida ampliación de cultivos y de procesamiento en Colombia, y también en el Perú.

En ese escenario, un evento inesperado puede haber dado el inicio a un movimiento con capacidad de cambiar radicalmente los términos de esta “guerra”.

Este 4 de noviembre, la Corte Suprema de México dio un primer gran paso para legalizar la posesión, el consumo y, sobre todo, la producción de marihuana. Ello fue al decidir sobre un Habeas Corpus presentado por cuatro demandantes que exigían ese derecho, negado por el Ejecutivo mexicano, que concedió la Corte.

Por ahora, el beneficio se extiende solo a los cuatro demandantes, pero pocos dudan que eventualmente tendrá fuerza de ley y sacará a la marihuana de la “guerra contra las drogas”.

El efecto que eso tendrá, tanto en México como en Estados Unidos puede llevar eventualmente a cambiar los términos de la llamada “guerra contra las drogas”. En esa “guerra”, con un reparto muy desigual de costos, entre México y Estados Unidos hay una relación de ósmosis inevitable y perversa.

El avance del proceso legalizador de la marihuana primero y otras drogas después, llevará a discutir (a menos que Donald Trump o alguien parecido salga presidente) lo que debió haberse enfocado hace tiempo:

Que una cosa es la lucha contra el crimen organizado y otra las medidas que se tome con relación a las drogas. Separar la una de las otras no solo es estratégicamente inteligente sino, además, justo.


La coca frente al narcotráfico

 

“La coca puede jugar un rol activo para solucionar los problemas del narcotráfico”, sostuvo Sacha Barrio este martes 10 en el auditorio Mario Vargas Llosa en la Biblioteca Nacional.

Barrio fue uno de los ponentes en una conferencia de alcance excepcional, el “VI Foro Internacional de la Hoja de Coca”, cuyo tema fue: “Hacia una economía lícita de la Hoja Sagrada”. La conferencia trajo expositores de Brasil, Ecuador, Chile, Colombia, Argentina, con un propósito común: demostrar que la hoja de coca no solo no produce el daño que ocasiona la cocaína sino que es benéfica, y que el aprovechamiento inteligente de sus cualidades puede ser la mejor alternativa frente al narcotráfico.

Al costado de la conferencia, una feria con productos elaborados con base en la hoja de coca, (unos mejores que otros) buscó demostrar, desde un esfuerzo todavía artesanal, por qué la hoja de coca puede ser un excelente cultivo alternativo para enfrentar el narcotráfico y, sobre todo, el crimen organizado.

Eso va a suceder tarde o temprano. La coca es una planta con una multiplicidad de usos medicinales y un excelente tónico además. Desarrollar con decisión sus usos nobles y benéficos mientras se lucha con fuerza contra el crimen organizado, no solo ofrece alternativas sino la ventaja estratégica de atacar al narcotráfico desde la misma planta.

Augusto Elmore

Son pocas las personas a quienes la muerte no les borra la expresión que las identificó sutil pero inequívocamente en vida. Augusto Elmore la llevó consigo para siempre: esa media sonrisa gentil tras la cual uno adivinaba los epigramas y los aforismos urbanos en rápida composición. En los ciclos semanales de Caretas nos veíamos por primera vez en la resurrección de los martes, en la reunión de editores, en la cual se analizaba con rigor, pasión y, más veces de lo que se piensa, con humor, la edición que mandaba esa semana.

Despidiéndome en silencio en su velorio, pensé que de todos los editores que participamos en esas reuniones entre el 82 y el 85, quedamos tres. Murió el coordinador, Alfonso Reyes; murieron Carlos Guillén y Alberto Bonilla, de Mar de Fondo; también murió Jorge Salazar y el jefe de fotografía, Carlos Bendezú. Y murió Enrique Zileri, nuestro director; y la semana pasada murió Augusto Elmore. No necesito cerrar los ojos para recordar dónde se sentaba cada cual y las expresiones que solían poner en los ratos de tormenta y en los de levedad.

Los que quedamos de ese grupo – José Rodríguez Elizondo, Fernando Ampuero, yo– somos minoría. No lo escribo con tristeza puesto que imagino que bajo el cielo azul en las verdes praderas del gran Manitú, donde el tiempo se acomoda a las almas y el recuerdo añorado se torna presente, resonarán las carcajadas en las reuniones de redacción, no habrá error en las ediciones y, desde ahora, los aforismos irónicos de Augusto florecerán con nuevas agudezas. Y no habrá trasnoches en los cierres.

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Publicado el Jueves 12 de noviembre, 2015 a las 11:38 | RSS 2.0.
Última actualización el Jueves 10 de diciembre, 2015 a las 15:00

Un comentario

  1. roy henry canchanya sosa dice:

    la coca organica es una fuente de energía muy noble y de gran importancia dentro de la vida cotidiana del campesino y de los que comúnmente consumen en forma de chacchado aun sin ser campesinos(choferes, profesionales que pernoctan tarde, comerciantes y otros), sin embargo, es difícil direccionar su uso por su costo de producción, y si dicen que puede ser alternativo a la coca curada con agroquímicos que sirve de insumo para fabricar la droga, sinceramente es un espejismo, me gustaría conversar este tema, yo vivo en el vrae lugar que se caracteriza por tener una economía altamente cocalizada, pero no gracias a la hoja de coca , sino, gracias al negocio de su valor agregado o producto llamado pasta básica de cocaína, de gran demanda en el mercado nacional e internacional,,,

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