Columna de reporteros

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Christian Osés)

Reproducción de la columna ‘Las Palabras’ publicada en la edición 2260 de la revista ‘Caretas’.


Los dos capitalismos

 

INTEGRAR el Hemisferio ha sido un persistente objetivo común desde el Congreso Anfictiónico de Panamá. Eventualmente, lo que no logró hacer la política lo consumó la economía. Pero pocos recuerdan que la primera integración vertical en el comercio hemisférico fue hecha por la economía ilegal del poderoso y sangriento narcotráfico.

Eso empezó en tiempos todavía cepalianos y fue el primer ejercicio del libre comercio llevado a cabo por un capitalismo primitivo y brutal, pero enormemente dinámico y lucrativo –un incómodo precursor del consenso de Washington, que remeció al Hemisferio entero con una fuerza subversiva basada no en ideologías sino en contabilidades–.

Dicho comienzo –la era de los cowboys de la cocaína, de Carlos Lehder, Pablo Escobar, los Ochoa y los Rodríguez Orejuela– casi coincidió con el principio del fin de la era de insurrecciones guerrilleras de izquierda en América Latina. (Salvo dos excepciones importantes, y ambas atípicas: Sendero Luminoso en nuestro país; y las FARC en Colombia).

En ese lapso de treinta años hubo complejas dinámicas: el comercio y las economías legales crecieron en forma desigual pero considerable; a la vez, la economía ilegal del crimen organizado se expandió, evolucionó y se diversificó. La relación entre ambos capitalismos fue, es, parcialmente, la que se da entre lobos de cercanía y canes de frontera. Se enfrentan pero también, en ocasión, se aparean.

Los une el método del lucro, y los separa su relación con el Estado. Mientras el capitalismo legal más exitoso ha amansado al Estado en Latinoamérica y lo ha puesto más o menos discretamente a su servicio, el capitalismo ilegal del crimen organizado se ha convertido –sobre todo en las naciones económicamente más importantes de América Latina: México y Brasil– en una fuerza subversiva, en varios casos insurgente, que combate, infiltra o coopta al Estado. Que lo convierte, a través de la corrupción, en enemigo de si mismo; y cuando no puede hacerlo, lo ataca.

"En un año ha habido más avances en la discusión pública sobre estrategias alternativas en la ‘guerra contra las drogas’ que en los 30 años precedentes."

¿Cómo afecta ese proceso de treinta años, de mucha plata y mucha muerte, a Latinoamérica, en el día a día?

Me puse a ver las noticias significativas del crimen organizado esta semana y busqué seleccionar las que ayudaran a entender el conjunto. Aquí va la arbitraria pero creo que reveladora selección de hechos.

En Brasil.- “No es un buen momento para ser un policía en Sao Paulo” escribe Will Smale, de la BBC, en el lead de su artículo sobre la violencia criminal en la más grande ciudad de Brasil.

Solo este año, apunta, 95 policías han sido asesinados en Sao Paulo. El año pasado fueron 47. En casi todos los casos se culpa por las muertes a la organización criminal más poderosa en la región: el PCC o Primeiro Comando da Capital. Esta ofensiva, que algunos describen como ‘una guerra no declarada’, empezó en mayo pasado, luego de la muerte de seis miembros del PCC en una operación policial antinarcóticos.


PARA muchos brasileños, el impacto del crimen organizado, pese a su letal violencia, es limitado a ciertas áreas, sectores y colisiones ocupacionales, como las que ocurren entre policías y ladrones. Pero en el pasado el PCC llegó a paralizar virtualmente a Sao Paulo. Y hoy, aunque eso no ocurre, la violencia puede tener un efecto negativo sobre la Copa Mundial de fútbol, pese a que la situación de seguridad en Rio parece haber mejorado.

Sin embargo, el propio fútbol ha sido remecido por las revelaciones de una notable investigación periodística de Folha de Sao Paulo. La investigación, galardonada con el Gran Premio Esso de Periodismo 2012, demostró acciones corruptas del presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, Ricardo Texeira y lo llevó a renunciar a la presidencia de la CBF.

En Argentina.- Según una investigación de ‘Clarín’ la ruta 34, que empieza en Salta, en la frontera con Bolivia y llega hasta Rosario, es conocida como ‘la carretera blanca’ porque por ella pasa la mayor parte de la cocaína que ingresa al país. En la reseña de InSight Crime al reportaje de ‘Clarín’, se indica que, de acuerdo con las Naciones Unidas, el mercado argentino recibe el 25% de toda la demanda doméstica de cocaína en América Latina. Después de Brasil, es el mercado más importante.

Pese al intenso transporte de droga, la ruta 34 tiene poca vigilancia, según comprobaron los reporteros de ‘Clarín’. Existe además un grado importante de corrupción policial.

En Colombia.- La experiencia enseña que cuando un capo mafioso es capturado y tratado humanamente luego de sentirse en peligro inminente de muerte o de tortura, y cuando además comparte un vuelo, dicho capo tendrá una locuacidad casi compulsiva. Sucedió con Vladimiro Montesinos en su vuelo Caracas-Lima; y sucedió hace poco en el vuelo que llevó al narcotraficante Daniel ‘el Loco’ Barrera, capturado en Venezuela, a Colombia, como destino intermedio hacia una probable extradición a Estados Unidos.

En el vuelo, convenientemente provisto con micrófonos y cámaras espías, Barrera –un narcotraficante comparado en su momento de mayor fuerza con Pablo Escobar– cuenta sobre lo fácil que le era el negocio de exportación de cocaína y describe a sus enemigos dentro del narcotráfico. A uno de ellos, Darío Usuga, ‘Otoniel’, lo llama reiteradamente, ‘un animal’ por la crueldad indiscriminada que, según Barrera, tiene. ‘Semana’ ha publicado varios de los audios de interrogatorios previos que, todo indica, le fueron alcanzados por las autoridades. Dentro de ellos no está ninguno en el que Barrera hable sobre sus contactos corruptos dentro del Gobierno y las fuerzas de seguridad.

En México.-  Una investigación de ‘Milenio’ reveló que casi la mitad de los 60 mil muertos en la ‘guerra’ contra el crimen organizado en México durante los últimos seis años, no ha sido identificada. 24 mil 102 víctimas continúan siendo NN, un ejército de víctimas sin nombre.


COMO indica el análisis de Insight Crime, la investigación muestra la pobre capacidad del gobierno mexicano de funcionar como tal. “El número de víctimas sin identificar es una reflexión de la escasa evidencia forense recolectada y de la poca capacidad o interés del gobierno en recolectar evidencia”.

En Estados Unidos.- La reciente legalización, por votación popular, de la marihuana en los estados de Colorado y Washington ya ha tenido reverberaciones importantes en todo el continente y, por cierto, en Estados Unidos.

A partir de diciembre, cada hogar podrá cultivar hasta seis plantas de marihuana en casa y llevar hasta 28 gramos de la droga de manera completamente legal en Colorado. Habrá problemas de choque con las leyes y disposiciones federales, pero lo más importante es el efecto que ello tendrá sobre la percepción pública del problema.

En un reciente debate organizado por National Public Radio entre prominentes defensores y opositores de la legalización de ‘drogas recreativas’, la audiencia votó antes y después de la polémica. Antes de debatir, un 45% estuvo a favor de la posición de ‘legalizar las drogas’. 23% se opuso y el 32% se declaró indeciso.

Luego del debate, que contrapuso a Paul Butler (un especialista en ley penal) y Nick Gillespie (un editor libertario), a favor de la moción; y a Asa Hutchison (un exjefe de la DEA) y Theodore Dalrymple (un médico psiquiatra) en contra; la audiencia volvió a votar: 58% votó a favor de la legalización y 30% en contra.

Quizá estos eventos sean los más importantes. En un año ha habido más avances en la discusión pública sobre estrategias alternativas en la ‘guerra contra las drogas’ que en los 30 años precedentes. La mitad de los cadáveres mexicanos sigue sin nombre, pero esa matanza cotidiana debe haber sido una de las razones principales para que algunos gobernantes, varios intelectuales y finalmente votantes, encontraran el valor de ponerle un nombre a sus ideas.

 

 


Publicado el viernes 30 de noviembre, 2012 a las 20:12 | RSS 2.0.

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Web por: Frederick Corazao

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