Lava Jato

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Jorge Barata: “Nadie conocía como yo”

Desde la antigüedad de la relación de Odebrecht con los Nava, la confesión de haber coimeado en ocho proyectos, hasta lo que sabía y no sabía el misterioso Raymundo Serra, Barata sigue hablando…

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Jorge Barata, exsuperintendente de Odebrecht en Perú. (Fuente: scoopnest.com)

Por Gustavo Gorriti y Romina Mella 
Con la colaboración de Rosa Laura, Hernán P. Floríndez y Margot Desautez (*).-

(Segunda entrega)

Como hemos visto en la primera entrega, el procurador federal brasileño Orlando Martello tuvo a su cargo el interrogatorio de Jorge Barata durante los primeros 50 minutos. El hecho que la diligencia se iniciara de esta manera reafirmó el hecho crucial de llevarse a cabo bajo la ley brasileña, con la obligación de Jorge Barata de no mentir ni omitir ningún hecho de importancia, a riesgo de perder los beneficios de la delación premiada.

En una entrevista radial reciente, la representante fujimorista Rosa Bartra sostuvo que “Barata no es colaborador eficaz para casos de corrupción en el Perú, es testigo, y por lo tanto podemos cuestionar todo lo que él diga”. Bartra se equivoca en un aspecto fundamental: Barata declara ante fiscales peruanos pero bajo el imperio de la ley brasileña y dentro del marco de su delación premiada, que le exige con mucho mayor rigor que la peruana no solo decir la verdad sino tampoco omitirla. Eso lo obliga además a corroborar sus afirmaciones. No es un testigo contra otro, como sugiere Bartra, sino un colaborador eficaz, un delator premiado de la justicia brasileña que debe probar lo que dice y que arriesga mucho si se le descubre una mentira o una omisión.

En esta entrega, que cubre la segunda hora del interrogatorio, el fiscal peruano José Domingo Pérez Gómez se hace cargo del proceso y lo conduce hasta el final, salvo ocasionales intervenciones de Martello. Esta parte comprende la mención de personajes, escenarios y eventos que son indispensables para comprender el caso, y además frecuentemente reveladores.

La versión textual busca evitar redundancias innecesarias y en ocasiones resume oraciones excesivamente largas, buscando, sin embargo, no apartarse de la traducción fiel del texto transcrito. No todo lo hablado figura en la transcripción, pero IDL-Reporteros publicará también el audio completo –las cinco horas y pico del mismo– en cuanto acabe lo transcrito.

Y esto es lo que se dijo en la segunda hora:

[Interviene José Domingo Pérez] JDP.

 

Raymundo Serra, el veterano que conoce a todos

 

Raymundo Nonato Trindade Serra, exdirectivo de Odebrecht en Perú. (Fuente: Punto de encuentro)

 

(JDP) [en español]: … El Sr. Marcelo Odebrecht indicó que [Raymundo Serra] era una especie de relacionista público de usted. ¿A qué se refirió dicha persona al momento que hace mención a Raymundo Serra?

(JB) [en portugués]: Marcelo probablemente conoce a Raymundo Serra. Pero Raymundo no estaba relacionado directamente con el señor Marcelo Odebrecht. Él trabajó conmigo y después trabajó con el señor Ricardo Boleira. La función que desempeñaba el señor Raymundo Serra era la siguiente: Teníamos, como mencioné, participación en varias Cámaras: AmCham, Cámara de Comercio de Lima… Marcelo probablemente conoce a Raymundo, pero Raymundo nunca estuvo vinculado directamente al Sr. Marcelo Odebrecht. Raymundo estaba subordinado a mi. Después, a partir del 2012, o 2013, subordinado al señor Ricardo Boleira. La función que el Sr. Raymundo Serra desempeñaba era una función de relaciones institucionales, una especie de relaciones públicas. […] La otra función del señor Raymundo era hacer una relación con los medios de comunicación. Era la persona que coordinaba los equipos de Odebrecht que respondían a los periódicos, que respondía a las estaciones de televisión, sobre temas que concernían a los asuntos de Odebrecht; y al ser una persona que vivía en el Perú desde el 87, era una persona muy conocida, que circulaba y conocía gente en todos los ambientes empresariales, políticos…

(JDP): ¿Cuál fue la intervención de Raymundo Serra en estas actividades? [Los aportes de campaña de Odebrecht]

(JB): En la reunión, por ejemplo, que tuvimos con la señora Nadine Heredia, para poderle dar el dinero [los recursos], Raymundo me acompañó una o dos veces. Era una persona de nuestra confianza y acompañaba en algunos eventos y algunas reuniones, o sea yo lo convocaba para que me acompañase en algunas reuniones.

 

 

(JDP): … Quisiera saber cuál fue la intervención de Raymundo Serra en aquellos [aportes de campaña diferentes a los de Ollanta Humala y Nadine Heredia] que usted ha señalado anteriormente.

(JB): Como mencioné. Él, por ser una persona de nuestra entera confianza puede haber participado junto conmigo en algún proceso de entrega. O, puede haber sido delegado a una entrega de dinero … Como persona de confianza puede haber participado en algún tipo de proceso así, pero yo no sabría precisar cuál.

(JDP): ¿Quién sería la persona que debería precisar la participación de Raymundo Serra?

(JB): Él mismo. Él mismo.

[Interviene Orlando Martello]: Entonces no se recuerda usted en esas varias entregas si [Serra] participó directamente en alguna más.

(JB): Eso recuerdo [lo dicho hasta el momento] las veces, una o dos, que participó. Pero era una persona de confianza que, en cierta forma, conocía bastante y algunas veces debe haber ido inclusive para unas reuniones conmigo o, asimismo, que yo le hubiera pedido entregar a tal persona, por favor, en tal local.

(OM): ¿El señor Raymundo solo tenía conocimiento de esos pagos?

(JB): La mayoría de las veces, no todas. [Sabía] de los candidatos que estábamos apoyando,eso sí. Pero no sé si los valores [las sumas de dinero], porque normalmente esas cosas se comentan poco.

(JDP): Usted ha señalado que Raymundo Serra podía o no tener conocimiento del valor, del monto. Mi pregunta es: ¿tenía conocimiento de estos aportes o entregas de dinero que usted ha señalado?

(JB): Probablemente sí. No sé si de todos, pero de algunos sí.

 

 

Lo que sabían los demás

 

Ricardo Boleira, exdirectivo de Odebrecht en Perú. (Fuente: La República)

 

(JDP): Además de Raymundo Serra, usted ha señalado funcionarios de Odebrecht que tenían conocimiento. Mi pregunta va respecto de funcionarios de Odebrecht domiciliados en el Perú o que al momento de estos aportes tenían una vinculación con las empresas del grupo Odebrecht en el Perú.

(JB): Yo en verdad no consigo recordar exactamente quién podría exactamente saberlo. Por ejemplo el doctor Ricardo Boleira sabe, pero sabe ahora de todos los aportes, porque participó en todas las declaraciones, algún otro funcionario puede conocer algún tema específico u otro tema específico por alguna reunión en la que participó o por que me vio hablando por teléfono con algunas de esas personas.

Pero entiendo que no había nadie que conociese eso como yo. Todas las operaciones de aportes eran hechas con mi autorización y a través mío. Si alguien más participó de eso era por orden mía, como mensajero o en un papel secundario en ese proceso.

[Risas luego de la intervención de un abogado]

(JDP): Esa información ¿era reservada a su persona?

(JB): … Al señor Hilberto Silva, que no sabía a quién se entregaba. A qué candidato específico, pero sabía de que era para la campaña política nacional de Perú. Hilberto Silva, que era la persona que estaba aquí en Brasil y que era el responsable de entregar dólares en Perú. Alguna vez puedo haber comentado con él algún tema, la presión al decirle que se está demorando [la llegada de los dólares] para poder disponer de recursos. Puedo haber mencionado el nombre de un candidato o de otro, pero él no tenía ese papel. El suyo era controlar que los montos que yo tenía aprobados fueran usados hasta un límite y no pasasen de él.

(JDP): ¿Por qué ese conocimiento reservado?

(JB): Porque como eran campañas políticas hechas con dinero no contabilizado la idea era no divulgarlo y cuanto menos personas lo supiesen, mejor. Ese era un principio que teníamos.

 

 

 

(JDP): Al asumir Ricardo Boleira, ¿informó usted a dicha persona sobre estas actividades?

(JB): No. No comenté con él a quién o cuánto o cuáles fueron las formas de pago de esos procesos. Asumí que de ahí en adelante era responsabilidad de él. En algún momento él puede haberme preguntado que si conozco o tengo relación con tal persona, si le puedo presentar a tal persona, eso sí. Yo puedo haber comentado un hecho aislado u otro, pero no haberle contado la historia en forma completa.

(JDP): En la declaración de Marcelo Odebrecht, él ha señalado que en el Perú había mucha preocupación por el volumen de pagos en efectivo. Me gustaría que de usted una apreciación sobre la afirmación que ha hecho Marcelo.

(JB): Antes de haber ocurrido toda la operación Lava Jato, ya era una preocupación muy grande en la empresa que había que cambiar esa conducta. Y cada vez más creaban elementos de dificultad. Subía un nivel de aprobación porque antes de eso, en 2004, 2005, 2006, yo no recuerdo que había siquiera la necesidad de pedir autorización para hacer esos pagos. Después pasaron a crear un sistema: Drousys, MyWebDay, Fox. Después aumentaron un nivel de autorización. Después percibieron cada vez más que no solo tenían que controlar sino extinguir esos procedimientos. Solo que eso generaba en ese momento un aislamiento completo en la empresa de los mecanismos que se estaban aplicando en todos esos países, en la inmensa mayoría de países en América Latina. Entonces era imposible aplicar medidas aisladas de restricción de ese tipo de pagos y continuar operando en el mercado. Ahí, la idea fue vamos creando dificultades ese principio que estamos haciendo ahora de revelar todo eso tiene principalmente el objetivo de decir lo siguiente: Oye, vamos a cambiar las reglas de juego. Acabaron los pagos no contabilizados. Acabaron los aportes para campañas. Acabó cualquier tipo de proceso de corrupción y al hacer eso y divulgarlo creas una condición para poder continuar en el mercado. Aunque sea con las dificultades que estamos experimentando, por ejemplo en el caso del Perú, pero todas las empresas están viendo y verán de alguna forma que en los próximos años se verán obligadas también a asumir las mismas prácticas. Eso es lo que creemos, que en algunos años con el trabajo que ustedes están haciendo, van a conseguir con los castigos y restricciones que serán efectuados eliminar del proceso la necesidad de contribución por Caja Dos en campañas políticas, o de corrupción para conquista de un beneficio en un proyecto del país.

 

 

La utilidad de los aportes

 

(JDP): ¿Cómo los integrantes de partidos políticos tenían conocimiento de que ustedes realizaban estos aportes?

(JB): Los integrantes de los partidos políticos conocen que todos los empresarios realizan sus aportes. No conocen solo de Odebrecht. Tal vez Odebrecht, por su interés en contratar con el Gobierno haya sido más generoso en los aspectos de aportes. Otras empresas que no tenían esa necesidad han sido más limitadas y contribuido con menos dinero. Pero la contribución política en nombre empresarial era algo conocido y una práctica común, desafortunadamente. Que se haga en forma generalizada no quiere decir que sea lícita.

(JDP): Usted señala que era una práctica del empresariado en el Perú. Usted ha señalado que ha vivido en el Perú desde el año 1997. ¿Por qué esos aportes no eran registrados en algún sistema contable de alguna de las 32 empresas del grupo Odebrecht domiciliadas en el Perú?

(JG): La experiencia que teníamos era que al hacer ese registro se inviabilizaba [sic] la contratación de la empresa con el Estado peruano. O sea, al ser declarado –porque al contabilizar usted disponibiliza [sic] para Sunat y todos los organismos de control e inviabiliza que la empresa pueda contratar con el Perú. Al día siguiente de hacer un aporte declarado y contabilizado, sale en la prensa y termina la posibilidad de contratar con el Estado. Eso es lo que pensábamos. Creo que al hacer eso ahora una práctica común las cosas van a ser percibidas de manera diferente.

(JDP): ¿Usted con esos aportes buscaba ser contratado por quien ganara las elecciones?

(JB): Contrato era una pretensión que no existía. Lo que existía es que deseábamos un tratamiento diferenciado. Esperábamos ser recibidos por los gobiernos, tener posibilidades de participar en los proyectos, de ser bien vistos por los gobiernos de turno. Ese era el objetivo. Pero la contratación no estaba implícita al hacer la contribución de campaña. Sobre todo porque las contrataciones eran hechas en niveles de gobierno, como ProInversión, que no conocían que habíamos hecho algún tipo de contribución.

(JDP): Me gustaría que me precise cuál era la contraprestación entonces del aporte que ustedes realizaban.

(JB): Abrir las puertas para poder tener acceso a los gobiernos de turno y poder facilitar nuestra vida en el país.

(JDP): ¿Cómo recuperaban ese aporte que se entregaba a los partidos políticos?

(JB): No había una recuperación directa. No es que yo entregué 10 y el partido me devolvía 10. Nunca hubo ni habrá una recuperación directa. Ahora, teníamos una operación en el país que tenía que ejecutar un billón [mil millones] de dólares en obra por año, en proyectos. En ese billón, la gente tenía un resultado y se utilizaba parte de ese resultado para aportar en campaña. Usabas parte de tus utilidades para hacer aportes en campaña, con el objetivo de ser bien tratados, de no ser discriminados y lo que nos preocupaba más es que sabíamos que había otros contratistas, de otras nacionalidades que también hacían aportes de campaña. Si tomabas la decisión de no aportar seguramente no ibas a ser percibido de forma adecuada o en igualdad de condiciones con los demás.

(JDP): Cuando usted habla de una recuperación no directa, ¿cómo sucedía en el caso de los partidos que no ganaban la elección?

(JB): Nosotros aportamos en la campaña de 2011 a cuatro candidatos, si no me equivoco, y uno ganó. Si uno tuviese la pretensión de obtener el retorno directo a tu aporte, tendrías cuatro o tres que quedaron fuera y no fueron presidentes. En el caso de la señora Keiko, aportamos y nunca fue electa, entonces el hecho de ser una empresa que está en el país, trabaja en varias regiones y es percibida no solo por la calidad de sus obras, no solo por las obras sociales hechas en torno a esos proyectos, sino también por los políticos como empresa contributiva cuando se aporta a su campaña, eso naturalmente crea un entorno favorable para que la empresa pueda seguir desenvolviéndose en el país.

 

 

“A todos los partidos, a todos”

 

Kenji Fujimori fue el congresista más votado en las elecciones de 2011. (Fuente: El País)

 

(JDP): Ese entorno favorable ¿también se daba a aquellos partidos políticos que tenían presencia en el Congreso de la República del Perú?

(JB): A todos los partidos, a todos.

(JDP): ¿Aquellos partidos políticos que no ganaron las elecciones?

(JB): Todos.

(JDP): ¿Al partido Fuerza 2011 de Keiko Fujimori, que no ganó las elecciones pero que tuvo presencia en el Congreso de la República?

(JB): Todos. Pero le voy a decir. Sí. La respuesta es sí. Entendíamos que el Poder Legislativo también tiene un papel muy fuerte en el proceso de un país, así como el Ejecutivo. Pese a que el Legislativo en el Perú tiene un papel mucho más fiscalizador que promotor, también pretendíamos con las donaciones de campaña tener algún acceso al Legislativo.

(JDP): Cuando usted habla de fiscalización estamos hablando respecto de algún proyecto en el que haya participado su empresa?

(JB): Durante los 19 años que estuve en el Perú, el Congreso ha hecho unas 100 investigaciones para todos los proyectos. Los partidos de oposición, cuando termina un gobierno lo investigan. Entonces era un proceso normal. Al comienzo nos asustábamos y nos preocupábamos, pero a partir del momento en que percibimos que eso era normal… cuando pasamos del gobierno del señor Fujimori al del señor Toledo, pasamos tres años hasta que nos recibió, porque decía que éramos fujimoristas, porque hicimos muchas obras durante el gobierno del señor Fujimori. Cuando entró el señor Alan García, también bromeaba y jugaba con nosotros diciéndonos que éramos toledistas, porque habíamos hecho varios proyectos durante el gobierno de Toledo. Y la misma cosa pasó con el señor Humala, quien decía que éramos alanistas, que estábamos con el gobierno de Alan García… las empresas no quieren trabajar un solo gobierno sino trabajar varios gobiernos en forma continua y continuada; y no ser una empresa perseguida o discriminada, sea por el Congreso o por el Ejecutivo.

(JDP): Estos aportes a las campañas, ¿buscaban cambiar la percepción de las autoridades de Perú?

(JB): No sé si la palabra es ‘cambiar’ la percepción. Era simplemente el tema de la percepción, pues esta no era necesariamente negativa.

(JDP): Le voy a hacer unas preguntas por lo que usted ha señalado en relación con lo declarado por el señor Marcelo Odebrecht. Él hizo referencia a un programa de acción, de seguimiento de las actividades en el Perú. ¿A qué se refiere con este programa?

(JB): De forma trianual, nosotros buscamos hacer [planificar] los siguientes tres años. Es un plan de trabajo. Vemos las áreas en las que nos vamos a enfocar… ¿qué es lo que el país requiere como necesidad y cómo podemos nosotros como empresa aportar a esas demandas? Entonces se hace un análisis de mercado de las necesidades de un país y un plan para trabajar frente a esas necesidades. Y ahí se presentaba el señor Marcelo y acompañaba el proceso. Se hacía en marzo, algo así. Y cuando regresaba en septiembre, octubre, veía cuánto habíamos avanzado, lo que habíamos hecho para el plan de los Tres Años.… Eso incluía numerología [sic], valores de personas que trabajarían en la empresa, facturación, inversiones, todos los detalles necesarios…

 

 

(JDP): ¿Cuál era la relación de estas actividades de financiamiento a los partidos políticos en estos programas de acción?

(JB): Ningún aporte aparecía en esos programas de acción. Porque justamente al no ser contabilizados los recursos [de aportes electorales] y no ser parte del conocimiento de los demás directores de contratos, ese asunto no era tratado en ese Plan. Eran conversaciones puntuales, aisladas, con el señor Marcelo Odebrecht.

 

 

(JDP): El señor Marcelo Odebrecht hizo referencia a directores de contrato y directores de país y las relaciones políticas que estos buscaban construir. Me gustaría una explicación de usted.

(JB): Sobre directores de contrato: nosotros tuvimos 76 proyectos en Perú. De esos 76 proyectos tuvimos ocho proyectos en los que hubo problemas de corrupción. O sea que en 68 proyectos no hubo problemas de corrupción. El gran cambio se da en el Perú cuando se privatiza el sector eléctrico, el sector minero y todo eso. Y ese paso hace grandes clientes, que invierte mucho dinero en el proceso. […] No existe una relación directa entre los aportes de campaña y los contratos, los proyectos que ganamos. Esa relación es difícil de poder hacer una correlación. No hay una matemática, un número, una correlación. Si un presidente va a hacer crecer un país y va a invertir billones en infraestructura, entonces usted espera dentro de su capacidad de ejecución, esperas tener una participación en esa inversión. Entonces, si un país está invirtiendo 4 billones en infraestructura y nosotros somos la mayor empresa de infraestructura del país y tenemos en determinados momentos el 10 o 15 por ciento de [las obras de] infraestructura del país, entonces si un país crece más y nosotros tenemos obras de 400-500 millones en trabajos de infraestructura adicionales por año, porque esa es la mecánica del país. Esa cuenta, no es ‘propina’ y no es contribución a ningún partido político.

(JDP): Usted busca que si el país crece ustedes van a tener mayores oportunidades, mayor participación. Y estos aportes les abren las puertas para tener buenas relaciones políticas. Y eso le permite a usted crecer en la participación de su inversión en el Perú.

(JB): Debería, pero no siempre es así. Por ejemplo, hicimos una contribución gigantesca en la campaña del señor Ollanta Humala y en el mayor proyecto que nos hubiera gustado ganar, perdimos. Y tuvimos una participación menor en el mercado por eso. La línea 2 del Tren Eléctrico, en la que ganaron los españoles. Entonces, dar más recursos a un gobierno no se traduce necesariamente en un aumento en la cartera de contratos… A veces el dar más y mucho hace que un candidato busque protegerse y de un contrato a otra empresa de la que no recibió nada.

(JDP): ¿Puede dar un ejemplo de un aporte que sí los ha beneficiado?

(JB): Ese ejemplo no es directo. Las veces que conseguimos ganar contratos fue por la capacidad de la empresa antes que por los aportes de la empresa. Ahora, existen casos, examinados en las declaraciones con el doctor Hamilton Castro, de corrupción. En los que, en los hechos, pagamos una suma de dinero para recibir una obra. Eso no es campaña política. Es otra cosa.

[…]

 

 

(JDP): [Los que pagaban los aportes de Odebrecht a campañas políticas formaban parte del organigrama de la corporación]?  

(JB): No. Esas personas era de la estructura del señor Hilberto Silva, que después fue llamado Sector de Operaciones Estructuradas.Y esa estructura estaba completamente fuera de los organigramas de la empresa. Justamente porque no se quería que conociesen [los otros empleados] a las personas, ni divulgasen sus nombres. Eso solo apareció en 2015, cuando se dio el proceso del ministerio público en Brasil.

(JDP): Y en Perú, ¿quiénes no deberían conocer esa estructura a la que se refiere usted?

(JB): Ni yo conocía esa estructura en detalle. Sabía que había una persona que se llamaba Hilberto Silva que era quien controlaba la Caja no contabilizada. Yo no conocía cuántas personas más trabajaban con él. El señor Fernando Migliaccio, por ejemplo, no lo conocí; nunca hablé con él…. No eran personas que circulaban de forma frecuente dentro de la empresa.

(JDP): Quiero que me haga una definición de los pagos no contabilizados.

(JB): Pagos no contabilizados eran los pagos hechos sin contrato, sin recibos, sin factura. Todo pago que era hecho sin necesidad de un contrato, de una factura, era considerado no contabilizado. Y no era declarado a la Sunat… a ningún organismo de control. Era dinero que no pasaba por las cuentas de Odebrecht… Los dineros que participaban de esa área de operaciones estructuradas eran hecho por un email que se mandaba autorizando, y una llamada telefónica. Esos eran los recursos no contabilizados.

(JDP): ¿Por qué se buscaba que no tuvieran conocimiento las autoridades y órganos de control?

(JB): Porque hubieran tenido que declarar que habían aportado a las campañas políticas y eso no convencía y no convenía a la empresa.

 

 

 

El caso Nava

 

Luis Nava Guibert, ex secretario general de la presidencia de la República. (Foto: Andina)

 

(JB): Yo no vi una referencia al señor Nava o a los camiones. Pero sé que existe una investigación en Perú que ya preguntó sobre ese hecho. Ahora, por lo que recuerdo, el señor Nava trabajó con Odebrecht desde 1994. Y ya tenía una empresa […] que hacía transporte de tractores pesados y ya prestaba servicios a la empresa desde hace mucho tiempo. En 1994 tengo la impresión de que el gobierno de Alan García no existía, pues estaba refugiado en Colombia. No tengo ninguna información de que el señor Nava haya sido contratado por un pedido político.

 

 

Contribución en campaña

 

(JB): Según me imagino que Marcelo Odebrecht sabía, la contribución en campaña no representaba necesariamente un acto ilícito en Perú […] Puedo decir que yo no informaba a Marcelo sobre los detalles de lo que nosotros hacíamos en Perú. Marcelo no sabía a quién se pagaba, cómo, si era lícito o no era lícito. A partir de 2008, no tenía que comunicarme directamente con él, pues mi líder era Luiz Mameri y no sé qué compartía el señor Mameri con el señor Marcelo.

 

 

[Lea aquí la tercera entrega]

 

 

(*) Esta es una publicación de la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas liderada por IDL-Reporteros e integrada por periodistas de O Globo (Brasil), La Nación (Argentina), La Prensa (Panamá), Armando.Info (Venezuela), Sudestada (Uruguay), y Quinto Elemento Lab (México).


 

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Publicado el martes 13 de marzo, 2018 a las 20:44 | RSS 2.0.
Última actualización el jueves 05 de abril, 2018 a las 20:12

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Un comentario

  1. Jose Santos Choque dice:

    Todo esta podrido.. La casi totalidad de los políticos conocidos embarrados en actos de corruptela
    hay un refrán que dice: “No hay mal que dure cien años , ni cuerpo que lo aguante” desde que nació la república peruana estamos sumidos en el fango de la corrupción, la traición, la repartija del poder entre los corruptos…. en que momento vamos a cambiar y mandar al tacho de la historia y construir un nuevo país, con gobernantes honestos… y recuperar el tiempo perdido…. ese refrán creo que no se ajusta a nuestra realidad… no pierdo la esperanza.

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