Lava Jato Latinoamérica

Sector de Operaciones Estructuradas

Así perdió el juego Odebrecht

El que fuera presidente del gigante brasileño de la construcción desoyó los consejos del segundo al mando en el departamento de coimas.

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(Fuente: La Prensa).

Por Rolando Rodríguez B./ La Prensa, de Panamá.- (*)

¿Cuánto dinero pagó Odebrecht en sobornos? ¿Quién manejaba el departamento de coimas? ¿De dónde salía el dinero para pagar a políticos corruptos? ¿Por qué Odebrecht tenía que tener un departamento de coimas?

Lo primero que hay que saber sobre el departamento de coimas, o como Odebrecht lo bautizó: Sector de Operaciones Estructuradas, es que quizás era su división más pequeña, pero el volumen de su operación era extraordinariamente alto.

Este departamento se componía básicamente de seis personas, y lo encabezaba el propio presidente de la empresa, Marcelo Odebrecht. Pero quien llevaba el peso de la operación era un ejecutivo: Hilberto Mascarenhas da Silva, quien entregó a los fiscales de Brasil una sinopsis de esta oscura división de la empresa, de la que él fue el segundo al mando.

 

Carro, chofer y pasaje

 

Mascarenhas da Silva contó a los fiscales que antes de asumir el Sector de Operaciones Estructuradas en 2006 –justamente cuando Odebrecht llegó a Panamá– ya “existía un área para realizar pagos de coimas”. El ejecutivo fue invitado por Marcelo Odebrecht a ser parte del nuevo futuro de la empresa.

Antes de 2006 –contó Mascarenhas da Silva– la operación era mucho menor (entre $60 millones y $70 millones en coimas al año) y la figura de operadores financieros no existía, sino la de los “doleiros”, que se encargaban de comprar reales en el extranjero para luego entregarlos a sus destinatarios finales en Brasil.

Mascarenhas da Silva no estuvo contento con el ofrecimiento de Marcelo, pero dijo que sabía que, de no aceptarlo, iría directo al “congelador”, sin funciones en la empresa y eventualmente sobrevendría su despido.

Marcelo Odebrecht insistió, argumentando que su padre, Emilio, había aprobado su nombre para el cargo.

El trabajo, dijo el propio Mascarenhas da Silva, era de “mucho riesgo y exposición”, así que pretendió ponerle difícil la decisión a Marcelo. Pidió y pidió, y su futuro jefe le dio y le dio: su salario creció vertiginosamente y los beneficios: carro con conductor, apartamento en São Paulo y pasaje [aéreo] de ida y vuelta a Salvador los fines de semana, donde estaba su familia.

 

Asunto clave: Acciones al portador

 

Resuelto el problema del “sí”, entraron en acción. Marcelo Odebrecht ya tenía una visión: “Un plan de crecimiento para la organización con el consecuente aumento significativo del volumen de coimas que Odebrecht pagaba hasta entonces”, que Mascarenhas da Silva, como se dijo, calculaba entre $60 millones y $70 millones anuales.

Marcelo le pidió que montara la estructura, con directrices que le dictó personalmente: centralización y control total de la operación, sin fugas de seguridad y personal reducido. No se moverían recursos en cuentas bancarias en Brasil, solo en el exterior; se usarían sociedades offshore, “que, por tener acciones al portador, posibilitaban ocultar el nombre de su propietario, sin delatar que los referidos recursos y el control de estas pertenecían a Odebrecht”, contó.

Acto seguido, Mascarenhas da Silva conformó su equipo (ver gráfico), que incluyó operadores financieros: Luiz Eduardo Soares y Fernando Migliaccio.

¿Cómo se alimentaría el Sector de Operaciones Estructuradas? El flujo de efectivo no provendría de la caja registradora de la empresa. Nada de eso. Se alimentaría de fondos de la llamada “Caja 2”, que –en palabras de uno de los múltiples delatores de Odebrecht– provenían de “obras públicas sobrefacturadas”.

Así pues, trasladando el esquema a Panamá, las obras que le eran adjudicadas a Odebrecht aquí eran concebidas con un sobreprecio. Esos fondos se canalizaban a la Caja 2. Allí se concentraba el dinero de la sobrefacturación de sus obras, que luego era repartido entre políticos corruptos –brasileños y extranjeros–, quienes facilitaban los proyectos a la empresa brasileña y, de esta manera, consolidaba su hegemonía en la región. Así se cumplían las directrices de Marcelo: centralización, control total y seguro de la operación, a fin de expandir las operaciones de la empresa.

 

$3 mil 300 millones en coimas

 

El esquema de corrupción se exportó y adaptó a los países de América Latina donde Odebrecht creció como la espuma, gracias a la coima.

De 2006 a 2008, el volumen de sobornos se dobló, pasando de $60 millones a $120 millones. Dos años después, en 2010, pasó a $420 millones, mientras que para 2012 y 2013, las cifras eran exorbitantes: $720 millones cada uno de esos dos años.

El plan de Marcelo Odebrecht tuvo éxito. Solo en 8 años pagó $3 mil 370 millones en sobornos. La empresa nadaba en dinero.

¿Cuál era el proceso para pagar las coimas? El equipo de Mascarenhas da Silva realizaba los pagos solicitados por personas que Marcelo Odebrecht designaba como competentes para aprobarlos, sin que su equipo tuviera contacto alguno con los destinatarios.

En Brasil se pagaba en efectivo, a la antigua: en paquetes o maletines llenos de dinero, en locales predeterminados. Para ello, utilizaba a “entregadores”.

Los pagos en el extranjero se hacían a través de depósitos bancarios, transferidos de las cuentas de sociedades offshore controladas por Odebrecht de forma anónima, como Constructora Internacional del Sur, en Panamá.

El dinero de la Caja 2 era introducido en las cuentas de las sociedades de Olivio Rodrigues, responsable de pagar, según instrucciones del Sector de Operaciones Estructuradas.

Las reglas del departamento impedían que el equipo conociera la identidad de los sobornados. Para garantizar ese anonimato, los operarios que solicitaban los sobornos –que en Panamá era el director superintendente André Campos Rabello– tenían instrucciones de crear apodos –como el de “Águia” en Panamá– y solo ellos tenían conocimiento del nombre del destinatario final.

El Sector de Operaciones Estructuradas solo sabía que le estaba pagando a alguien –empresarios o políticos– en una determinada cuenta en el extranjero o enviando dinero no contabilizado de la empresa a determinadas direcciones en Brasil.

Para 2009, el volumen de coimas rebasó la capacidad de Marcelo Odebrecht de atenderlas personalmente. Hasta entonces, él era el único que las aprobaba. Para avanzar con el plan de expansión, Marcelo autorizó a quienes él denominó líderes empresariales (LEs) a asumir sus funciones en el Sector de Operaciones Estructuradas.

Ese “honor”, para América Latina, recayó en Luiz Mameri –vicepresidente de Odebrecht para la región y Angola–, quien sería entonces la persona que aprobaría a los superintendentes de cada país los pedidos de sobornos.

Las coimas, como cualquier empresa que se respete, tenían que estar presupuestadas, así que Marcelo autorizó a los líderes empresariales a introducirlas como “gastos” en las obras que desarrollaban en cada país. Él solo se ocuparía de aprobar o desaprobar las solicitudes de sobornos que no tenían relación con las obras.

 

El organigrama de las operaciones.

El organigrama de las operaciones.

 

 

‘Crecimiento Brutal’

 

Mascarenhas da Silva contó que empezó a preocuparse de la seguridad de la operación desde 2009, cuando el volumen de coimas pagadas por la empresa andaba por los $260 millones (un crecimiento de más del 400% en solo 3 años) y cuando Marcelo delegó en los líderes empresariales sus funciones en el Sector de Operaciones Estructuradas.

Las reglas sobre la centralización, control y seguridad que había impuesto el propio Marcelo estaban siendo violadas por él mismo.

“Desde 2009 –subrayó Mascarenhas da Silva– pasé a alertar a Marcelo de que el volumen de recursos estaba creciendo de forma brutal y por más que creáramos mecanismos de seguridad, operaciones estructuradas para los pagos, solo por el tamaño del volumen de recursos y por la cantidad de personas cada vez mayor que tenía implicación con el área, era imposible garantizar la seguridad”.

Añadió que se quejó varias veces en reuniones privadas con Marcelo o en presencia de los líderes empresariales que utilizaban el Sector de Operaciones Estructuradas: el volumen de coimas era “elevadísimo”, les advirtió , y que “no existía seguridad posible al mover centenares de millones de dólares por año en recursos de la Caja 2 para el pago de coimas”.

“Marcelo no daba mucho crédito a mis preocupaciones y me prohibió presentar a quien fuera los números consolidados del área. Cuando él hacía reuniones con todos los LEs y su equipo, en las que todos presentaban el estado de sus actividades para el año (la parte lícita de los negocios), yo no podía presentar nada sobre números”, reveló.

Mascarenhas da Silva terminó su labor a inicios de 2015, cuando Marcelo le pidió salir, “no sé por qué motivo, y designó a Felipe Jens para quedar en mi lugar”.

Para entonces, ya había estallado Lava Jato y Marcelo enfrentaba cargos y había estado en prisión. Fue condenado a 19 años de cárcel. Lo demás es historia conocida.

(*)  Rolando Rodríguez, de La Prensa, de Panamá, forma parte de la Red de Periodismo de Investigación Estructurado, compuesta por periodistas de IDL-Reporteros de Perú; Armando Info, de Venezuela; La Nación, de Argentina; y Sudestada, de Uruguay.

Publicado el viernes 09 de junio, 2017 a las 14:30 | RSS 2.0.
Última actualización el jueves 24 de agosto, 2017 a las 18:49

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3 comentarios

  1. Manuel Vasquez dice:

    En San Martín le ganaron un arbitraje a Odrebrecht, ¿le importa a alguien?
    Debe ser ocultado la existencia defuncionarios que hacen bien su trabajo……los peruanos deberian saber que no todo esta podrido en el estado….

  2. Héctor Manuel dice:

    Recien me entero de que Barata exigio proteccion personal porque su vida estaba en peligro como consecuencia del contenido de su delacion.

    Paralelamente, Barata ha estado definitivamente formando parte de la agenda fujialanista hundiendo e incluso mostrando pruebas contra los dos enemigos politicos de Alan Garcia y Alberto Fujimori, Ollanta Humala y Alejandro Toledo en un acto de venganza pura, no cabe ninguna duda. Cabe mencionar la reveladora presencia de Enrique Cornejo dentro de los personajes sobre los cuales la Fiscalia se ha enfocado hasta el momento en sus investigaciones como simbolo de que la mencionada agenda esta teledirigida por Garcia y Fujimori pero con todo el descaro del mundo. No se trata de deshacerse de la competencia, sino de asesinarla de un tiro en la cabeza y la Fiscalia ha demostrado ser parte integral y clave de ese juego sucio.

    O sea, tenemos un frente en Brasil y otro en el Peru buscando no ensuciar a Fujimori y Garcia con Lava Jato, cuando son ellos dos quienes mas contratos firmaron y por mayor cantidad de dinero con Odebrecht que nadie.

    Hay que abir los ojos. Esta maniobra representa una operacion de encubrimiento en plena ejecucion preparada con muchisima anterioridad desde hace, lo mas seguro, varios años por medio de chuponeos, conspiracion judicial y comunicacion abierta entre Emilio Odebrecht, Alan Garcia y los Fujimori, entre varios otros factores y tacticas mas. Nada que un equipo de Inteligencia imparcial no pueda rastrearr e investigar a fondo.

    Ahora, Barata es un corrupto de profesion. La entire en su segundo apellido. Pero ultimadamente su lealtad llega hasta un limite seguro: no inmolarse por nadie, pues pasarse encarcelado por 20 años no le va a causar mucha gracia. Si le van a permitir quedarse con parte de su botin robado, Jorge Barata necesita libertad y tiempo para disfrutar de esa riqueza ilicita. Asi que las confesiones que ya ha hecho no pueden estar tan parcializadas en favor de Garcia y Fujimori porque o si no, va a perder su libertad por mucho tiempo. Esta constituye otra muy buena razon para que la investigacion de Lava Jato Peru se maneje supranacionalmente por agentes expertos en la materia, de intachable reputacion, autonomos en todo sentido, en cooperacion con autoridades de los EE.UU., Suiza, Inglaterra y Panama, asi como las Fiscalias de las otras naciones involucradas en Lava Jato y, especialmente, sin infiltrados por la muy eficaz mafia fujialanista.

  3. Toda la investigacion esta medianamente centrada pero solo para intereses del Pais Brasil, lo que llama la atencion es que mientras ellos Chantajean al Ministerio Publico del Peru, Marcelito y demas delincuentes van sibilinamente vendiendo sus ”inversions en el Peru” que vendria a ser la carne que les permita sobre vivir, el Chantaje es ”una imposicion” del que se Declara Culpable.

    El tiempo pasa y a Odebrecht NO le conviene revelar la Totalidad de sus Coimas en el Peru, tomandos su palabras TODAS las obras que coruptamente se adjudicaron a Odebrecht eran concebidas con sobreprecio, ya conocemos por Ud que 254 Arbitrajes representaron una ganancia ”fraudulenta ” de $4,600 Millones, a esto debemos agregar la cantidad de Adendas Fabricadas que cuantificadas son otra Millonada, y quedando algo muy comun en el desarrollo de una obra es la “funcion” del Inspector de Obras que tambien autoriza pagos de “adicionales”.

    Por experiencia conosco dentro del desarrollo de obras, de como se coimeaban a los Inspectores, entonces por que creer que con los Brasileros fueron muy estrictos, el Ministerio Publico a quienes se les pasean las moscas YA deberian haber examinado cada Expediente Tecnico y citar a cada Inspector para que de las explicaciones del caso, algo similar con los que determinaron Los Arbitrajes, el otro grupo que ”justifico La Adendas, donde mas de Presidente metio la mano.
    Pero para esto Levantar el Secreto Bancario-Inmobiliario de TODOS.

    Pero mientras esto ocurre los corruptos de Odebrecht ”estan vendiendo” su participacion economica en territorio peruano, incluso hasta maquinarias con el cuento del embargo han sido MOVIDAS a la zona de la selva, ?pasaran al Brasil? y don Pablo Sanchez que dira?.
    Porque NO le conviene a Marcelo decir La Verdad, sencillamente le daria pie a nuestras autoridades la razon para Embargarle TODO, y Eso Es Lo Que Debe Hacer el Ministerio Publico, donde el Poder Judicial no se haga el sordo, son intereses peruanos y el Chantaje NO se debe permitir porque le dariamos La Impunidad y seguirian operando en el Peru.

    NO esperemos que desde El Brasil nos den la relacion de Coimeados, nosotros los conocemos y esa tarea es de la UIF, Bancos, Ministrio Publico, Poder Judicial, que se pongan los pantalones y Se Embargue todo lo economico de los Brasileros, que se les aperture un proceso civil y penal, que sean denunciados Internacionalmente pidiendo su captura, despues si quieren hablar negociamos, ya un ejemplo lo dio Argentina o Todo o Nada.

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