Por Natalia Viana (Agência Pública).- Hace cinco meses, el 22 de junio de 2012, comenzó formalmente el proceso de impeachment contra Fernando Lugo, presidente elegido cuatro años antes en Paraguay. La Cámara de Diputados hizo la acusación formal: declaró que el ex obispo desempeñaba mal sus funciones. El libelo acusatorio, sin embargo, no contenía prueba alguna y se limitaba a afirmar que las causas mencionadas en él “son de pública notoriedad, motivo por el cual no necesitan ser probadas”. [ver más]