Columna de reporteros
Gustavo Mohme Llona murió poco antes de los meses de luchas decisivas que llevaron al derrocamiento de la dictadura de Fujimori y Montesinos. Pero esas oleadas populares de entusiasmo, indignación y esperanza que llegaron al punto más alto en las jornadas de julio del dos mil, debieron mucho al esfuerzo pertinaz y sacrificado de ese piurano larguirucho, afable y valiente a través de los años acosados y oscuros de la década del noventa.


