Sin control, gigantes pesqueros diezman el Pacífico Sur

El stock de jurel ha disminuido un 90% en sólo 20 años en unas aguas meridionales donde antes abundaba el pescado. Este hecho presagia una catástrofe de alcance global. Los barcos más potentes del mundo compiten por capturar lo poco que aún queda en esos mares.

Foto
Un miembro de la tripulación de la nave Achernar en medio de una carga de jurel (Foto: Mort Rosenblum)

En el interior de PacAndes

La estructura empresarial de PacAndes es como un rompecabezas. Su barco de 50.000 toneladas brutas, el Lafayette, está registrado en Moscú en Investment Company Kredo y enarbola la bandera rusa. Kredo ─por medio de otras cuatro empresas subsidiarias─ pertenece a China Fishery Group, compañía registrada en Singapur, la cual, a su vez, está inscrita en las Islas Caimán.

China Fishery y Pacific Andes Resources Development son propiedad de Pacific Andes International Holdings, con sede en Hong Kong, pero bajo el paraguas de otro holding constituido en Bermudas.

PacAndes, compañía que cotiza en la bolsa de Hong Kong, tiene más de 100 subsidiarias bajo el control de sus numerosas divisiones. Pero su red mundial, parcialmente impenetrable, incluye muchas otras filiales.

Uno de sus mayores inversores es Carlyle Group, de EEUU, que en 2010 compró acciones por un valor de 150 millones de dólares.

Dar click para ampliarChina Fishery Group publicó un aumento del 27,2 por ciento en los ingresos del ejercicio de 2011. De los 528,9 millones de dólares en 2010 pasó a 685,5 millones. Esta cifra representa el 55 por ciento de los ingresos de PacAndes. La compañía lo atribuyó a operaciones más rentables de la flota del Pacífico Sur y de la producción de harina de pescado en Perú.

Ng Joo Siang, de 52 años, egresado de la Universidad del Estado de Luisiana (EE.UU.), obsesionado con el golf y de aspecto jovial, dirige PacAndes como la empresa familiar que en realidad es, a pesar de su cotización en el mercado de valores.

Su padre, malayo de origen chino, se mudó junto a su familia a Hong Kong, donde creó su propio negocio de pescado en 1986. Cuando el consejo de administración se reúne en una sencilla sala de conferencias con vistas al puerto, su retrato contempla desde arriba a su viuda, la actual presidenta, a sus tres hijos y a su hija.

“Mi padre me dijo que los recursos de los océanos eran ilimitados”, dijo Ng en una entrevista, “pero era una afirmación falsa. Nosotros no queremos destruir los recursos, no queremos ser acusados de esquilmarlos. No creo que a nuestros inversores les agrade eso. Tampoco les iba a gustar a nuestros hijos”.

No obstante, muy a su pesar, reconoce que PacAndes se enfrenta al difícil reto de mejorar su imagen pública. En 2002, una compañía afiliada a PacAndes fue acusada de practicar pesca ilegal en la Antártida. Ng niega que su empresa estuviera implicada en conductas indebidas o que tuviera relación alguna con los barcos sospechosos de estar involucrados en esos hechos.

En aquellos días, según la versión contada al ICIJ por diplomáticos neozelandeses, un abogado ruso que trabajaba para la compañía supuestamente amenazó a un empresario de la industria pesquera de Auckland mostrándole fotografías de su familia.

Consultado sobre esta cuestión, Ng negó que el episodio hubiera ocurrido y calificó el asunto como una nueva difamación divulgada por gente molesta con el éxito de PacAndes.

Empeñado en ofrecer una mejor imagen, Ng contrató a nuevo ejecutivo para hacerse cargo de la responsabilidad social corporativa y dijo que quiere llevar científicos a bordo de sus barcos para ayudar a proteger los recursos pesqueros.

Sin embargo resopló cuando se le preguntó por el límite de 520.000 toneladas recomendado por la SPRFMO para la captura de jurel. “¿En qué se basan?”, replicó. Alzó un dedo humedecido como si fuera a comprobar la dirección del viento y dijo: “¿En esto?” “No se basan en la ciencia”, recalcó Ng. Y añadió: “La SPRFMO carece de argumentos científicos. ¿Cuánto dinero han aportado Vanuatu o Chile o cualquier otro país para comprender algo sobre las pesquerías?”

Chile, de hecho, invirtió 10,5 millones de dólares en 2011 en el IFOP, su reputado instituto científico, lo que equivale a la cuarta parte de su presupuesto total de pesca. En las intrigas de las políticas pesqueras, PacAndes se alinea con Perú, país en el que opera 32 barcos y donde posee una participación en la cuota de anchoveta, otra especie usada para producir harina de pescado.

Ng dice que el Lafayette enarbola bandera rusa porque así se perfecciona una vieja idea soviética: un buque nodriza que permanece fijo en un lugar aspira pescado llevado por una flota de barcos pesqueros para procesarlo a bordo.

Expertos de la industria sospechan que es otra la razón por la que ese buque factoría lleva pabellón de Rusia: la manera opaca de hacer negocios en ese país.

El Lafayette no puede pescar por sí solo, precisó Ng, pero puede hacerlo junto a otro barco. Según Ng, el sistema consiste en que uno de los dos extremos de la red de arrastre es amarrado al Lafayette y el otro a un segundo barco que finalmente cobra la captura. En enero de 2010, una inspección francesa en Tahití no encontró aparejos de pesca a bordo del Lafayette.

Este asunto ocupa un lugar central en una reciente polémica surgida dentro de la incipiente SPRFMO. La organización está ahora asignando nuevas cuotas voluntarias en función de las capturas realizadas en 2010. En ese año, tanto Rusia como Perú reivindicaron unas capturas de 40.000 toneladas que parecen corresponder a la misma partida.  Los rusos dicen que el Lafayette estuvo pescando mientras enarbolaba su bandera. Por su lado, los peruanos defienden que los arrastreros que realmente capturaron ese pescado operaron bajo su pabellón.

Share via emailShare on Facebook+1Share on LinkedInShare on Twitter
Pages: 1 2 3 4 5 6 7

Publicado el Miércoles 25 de enero, 2012 a las 2:13 | RSS 2.0.
Última actualización el Lunes 20 de febrero, 2012 a las 20:02

Notas relacionadas

2 comentarios

  1. [...] continuación te presentamos el reportaje publicado en la página web de IDL-Reporteros: TALCAHUANO (Chile) — Eric Pineda se asomó a la bodega del Achernar y sólo vio diez míseras [...]

  2. [...] IDL – Reporteros en alianza con el Centro de Investigación Periodística (CIPER), de Chile, publicaron en sus respectivos portales web una amplia investigación sobre los perjuicios que ocasionan los gigantes pesqueros al stock de jurel en el Pacífico Sur. [...]

Deje un comentario

Web por: Frederick Corazao