Columna de reporteros

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Christian Osés).

 

Reproducción de la columna ‘Las Palabras’ publicada en la edición 2204 de la revista ‘Caretas’.


El periodismo digital y el futuro


BONN.- En esta ciudad, la Deutsche Welle Akademie ha organizado un simposio sobre el impacto de los medios digitales tanto en el periodismo como en el desarrollo de las sociedades. Es la sexta versión del Foro sobre medios y desarrollo y a mí me toca hablar sobre el periodismo de investigación en medios digitales.

El tema es complejo, pero hay quienes la tienen más difícil. Justin Arenstein, por ejemplo, un periodista sudafricano con mucha experiencia en la promoción de periodismo de investigación, la organización de redes y la preparación de periodistas, hablará sobre un tema que parece requerir más clarividencia que reportería: El futuro del periodismo.

Otros hablarán sobre el Data Mining (la Minería de datos, que ya el concepto les dirá algo), o las amenazas a la seguridad en la era digital.

Hay también un panel sobre el uso de móviles en el periodismo. Y aunque mi punto de vista es que los principales beneficiados del auge de los smartphones han sido los oftalmólogos y los aún pocos especialistas que estudian la patología de los pulgares, el panel traerá evidencia contundente de la tremenda utilidad periodística de los móviles, incluso en sociedades con bajísima penetración del Internet.

El Data Mining es interesante. Está, por supuesto, muy vinculado con las buenas o malas prácticas de acceso a la información y con el periodismo asistido por computadora. Se trata de obtener y procesar cantidades masivas de datos en bruto, que al ser apropiadamente filtrados, ordenados y analizados permitirán descubrir hechos o tendencias previamente ignorados.

En América Latina, una de las mejores periodistas de investigación del continente, Gianinna Segnini, de La Nación, de Costa Rica, ha reorganizado su unidad de investigación incorporando a ingenieros de sistemas, casi en igual proporción a los periodistas. El efecto  ha sido muy interesante. Los ingenieros de sistemas (el slang inglés, geek suena menos respetuoso pero es, quizá, más preciso), normalmente abstraídos en su mundo binario, se han compenetrado con los periodistas y desarrollan estrategias digitales para obtener el tipo de datos que los periodistas precisan en sus investigaciones.

“El periodismo digital permitió que unidades de periodistas de investigación funcionaran como salas de redacción”.

¿Es ese el futuro del periodismo de investigación? Con la inmensa cantidad de información cruda que producen las personas e instituciones, junto con la cada vez mayor capacidad de las computadoras para procesarla, algunos creen que sí. De hecho, en Brasil, el crecimiento de las notas investigativas asistidas por computadora, ha sido exponencial y, en muchos casos, con excelentes resultados.

Pero el periodismo basado en la investigación de campo, la revelación de hechos cruciales, la información de fuentes, continúa siendo, en mi opinión, una de las principales formas de obtener notas de esclarecimiento e impacto. Un sistema de investigación, empero, no compite ni excluye al otro. De hecho, lo más probable es que las investigaciones que combinen minería de datos con el cultivo de fuentes humanas sean cada vez más frecuentes.

En las otras presentaciones, incluyendo la mía, hubo el consenso que el periodismo de investigación sin fines de lucro, especialmente el digital, surgió en gran medida como respuesta a la declinación y decadencia de los medios tradicionales. Y del periodismo de investigación en especial, dentro de ellos.

Si siempre hubo obstáculos para publicar las investigaciones más importantes en los medios tradicionales (salvo excepciones señaladas), la crisis de esos medios, que trajo reducciones brutales de personal en las redacciones y, especialmente, en las unidades más caras y de productividad menos previsible, como son las de investigación, hizo indispensable la creación de publicaciones digitales independientes.

La publicación independiente de periodistas boicoteados por los medios tradicionales no es patrimonio solo de la era digital. En la década de 1950, el siglo pasado, por ejemplo, I.F. Stone publicó el Newsletter del mismo nombre, el I.F. Stone’ Weekly, en Washington, DC. Nunca fue masivo pero fue leído y respetado por todo aquel que sabía algo de política.

Pero el Internet, que fue una maldición para muchos medios tradicionales, resultó el gran mecanismo liberador para los periodistas independientes: La posibilidad de publicar con muy bajo costo comparativo y tener potencialmente al mundo entero como audiencia.

Y no hablo sobre periodismo ciudadano ni sobre blogueros ni sobre agregadores de noticias o crowd sourcers, (la gente de la calle como reporteros instantáneos).

Hablo sobre el periodismo de investigación en su mejor tradición de muckrakers, sin diluciones, con plena claridad de principios y métodos, que dispone de nuevas formas de publicar y reproducir a auditorios exponencialmente mayores el resultado de sus reportajes.

El periodismo digital permitió que unidades de periodistas de investigación funcionaran como salas de redacción propias y pudieran publicar, libres de la censura de los dueños de medios y sin otro límite que la cuidadosa corroboración de datos y la verificación de hechos, y acceder directamente a una masa potencialmente muy grande de lectores.

¿Cuál es el principal problema de este modelo de publicación? Que no es sostenible en el largo plazo.

IDL-Reporteros, por ejemplo, la publicación de periodismo de investigación que dirijo, recibe la mayor parte de sus fondos del programa de medios del Open Society Institute (OSI). Es un presupuesto austero, pero que permite trabajar con entera libertad.

El problema es que el modelo de financiación es vulnerable, puesto que no se espera que dure indefinidamente. De hecho, está bien que su duración sea finita, para dar oportunidad a medios nuevos.

Sabemos, entonces, que el apoyo de fundaciones como la OSI no puede, y no debe, ser indefinido.

Sabemos también que una publicación como IDL-R no va a recibir nunca publicidad de ninguna de las compañías importantes pertenecientes a, o influenciadas por, los grupos mayores de poder económico en el Perú.

Entonces, para publicaciones digitales de investigación como IDL-R, es vital ser creativos y encontrar, en el mediano plazo, las formas de apoyar nuestro trabajo sin comprometer nuestra visión.

Si se les ocurre alguna, háganmelo saber, por favor. Yo ya tengo algunas ideas que, me parece, podrán funcionar, pero si algo enseña la experiencia humana es que la creatividad encuentra soluciones inesperadas a problemas que parecían impenetrables.

 

Daphne Zileri

En el conmovedor y bello responso a Daphne Zileri, poco antes de dejar su casa para siempre, el sacerdote habló de Daphne como la compañera ejemplar en la vida de Enrique Zileri y en la historia de Caretas.

Por supuesto que lo fue. Claro que sí. Pero fue también una persona de temple recio, con una capacidad de lucha quizá renuente pero de extraordinaria entereza. Cuando Enrique fue deportado durante los gobiernos militares de Velasco y Morales Bermúdez, Daphne afrontó sola el desafío de sostener y sacar adelante a sus cinco hijos en medio de la circunstancia precaria y hostil de entonces. Y lo logró.

Durante los años que trabajé en Caretas (después también) vi cómo la turbulencia de los días de reportaje, redacción y cierre, no traspasaba la puerta de la casa de los Zileri, donde la hospitalidad de Daphne no solo brindaba cordialidad y buen humor sino revelaba, detrás de su modestia y hasta timidez, aquella fuerza implícita y sutil que sostuvo a su familia en la dictadura militar y mantuvo gentilmente controlados, en dictadura o democracia, los demonios de la redacción.

Cuando mi familia y yo vivimos fuera del Perú, en los 90, Daphne y Enrique estuvieron, en una ocasión, de visita por nuestra casa de entonces, y Daphne quiso regalarnos unas fotos de mis hijas. Ahí están las fotos de las niñas, con su espíritu retratado en la sonrisa feliz, el brillo de los ojos; y Daphne está también, invisible pero presente en el talento vivo que reconoció cuándo el instante era perdurable.

Como nosotros, estoy seguro que quienes la conocieron la recordarán así, talento vivo, invisible pero presente en el instante perdurable.

 



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Publicado el Lunes 31 de octubre, 2011 a las 19:26 | RSS 2.0.
Última actualización el Lunes 31 de octubre, 2011 a las 19:34

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