Visa revocada

Un mes después de la primera vuelta en las elecciones del 2006, el 10 de mayo de 2006, el embajador Struble envió un cable confidencial que reseñaba la hostilidad entonces existente entre la campaña de Humala y la embajada de Estados Unidos.

El resumen del cable termina con un estilo antes confrontacional que diplomático, reflejo de la tensión y la crudeza de esas semanas.

“El incidente más reciente” escribió Struble, “incluye afirmaciones que dejan la errónea impresión que Estados Unidos denegó recientemente una visa a Humala, cuando en realidad, su visa fue prudentemente revocada por el Departamento [de Estado] hace más de un año como resultado de su sospechado involucramiento en el intento de golpe que su hermano dirigió en Andahuaylas (…) La campaña de Humala juega con los hechos en un esfuerzo para convertir a Estados Unidos, antes que a Chávez, en el cuco”.

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¿Cuándo le revocaron la visa a Ollanta Humala?

El cable hace un esfuerzo (en el que la incomodidad es evidente) para ordenar la secuencia de hechos. “El último intento de jalar a los Estados Unidos en la campaña acaeció en la mañana del 9 de mayo, cuando el ex miembro de la Comisión de Verdad y Reconciliación, Carlos Tapia, un converso reciente a la campaña de Ollanta dijo … que los Estados Unidos habían ‘denegado’ una ‘visa de ingreso’ a Estados Unidos por razones de procedimiento, pero que las motivaciones reales eran acusaciones por [violaciones de] derechos humanos y su supuesto involucramiento en el intento de golpe de su hermano en Andahuaylas el 1 de enero de 2005”.

Struble sostuvo que Tapia, “torcía los hechos del caso de Ollanta”. Según el entonces embajador, Estados Unidos “revocó prudentemente la visa de Humala en enero de 2005, cuando Humala era todavía un agregado militar en Seúl, Corea del Sur, por posible involucramiento en la rebelión de su hermano en Andahuaylas”.

El embajador añade que tanto él “como otros funcionarios de la Embajada le han dicho repetidamente a miembros del equipo de Humala (incluyendo Tapia) que si el candidato quería viajar a Estados Unidos, debería solicitar una visa con bastante antelación, pues [el asunto de Andahuaylas] podría alargar el tiempo necesario para procesar el caso”. Struble termina diciendo que “no hemos recibido una solicitud de visa de Humala desde que su visa fue prudencialmente revocada”.

Las reacciones de Humala y de Nadine –entre la indignación y el sarcasmo– y la de Alan García, que pidió a Estados Unidos que le devuelva la visa, fueron descritas en otro cable, pocos días después.

Pero las cosas no quedaron ahí. El 23 de mayo, Struble envió otro cable confidencial detallando la reunión que tuvo, en compañía de un diplomático visitante, el embajador Charles Shapiro, con Ollanta Humala y su entonces candidato a la vicepresidencia, Gonzalo García.

Era la primera vez que se veían después del escándalo de la visa y la redacción de Struble transpira en algo la incomodidad que hasta un diplomático debe haber sentido.

La actitud de Humala fue descrita como ‘tranquila y amigable’. El candidato dijo, sin embargo, que la ‘revelación’ una semana antes de la revocatoria de la visa, parecía dirigida a influenciar la elección.

Struble le contestó, según escribió, que había sido gente de Humala la que reveló lo de la visa, y le dio entonces una copia del certificado de revocación y le dijo que no podían renovarle la visa anulada, que habría que solicitar una nueva.

En el esfuerzo por romper el hielo, cuando Humala dijo que él quería que todos los países –Venezuela, Argentina y Estados Unidos– eviten acciones que puedan interpretarse como interferencia en el proceso electoral peruano, Struble exclamó: “¡ahora estamos por primera vez de acuerdo, nosotros queremos lo mismo!” y “le extendió la mano, que Humala aceptó”.

Sin embargo, en su comentario final, Struble escribió que pese a haber sido un encuentro positivo, por haber “abierto una línea de comunicación” y haber desactivado el asunto de la visa, también confirmó que “el candidato nos ve a través de un lente muy paranoico”.

Un año después de su derrota en las elecciones de 2006, Ollanta Humala recibió a los agregados políticos de la Embajada, en su oficina. El cable, de junio de 2007, registra a un político afable, directo y optimista, pese a haberlos recibido en una oficina desierta, que –en opinión de los funcionarios gringos– revelaba una debilidad organizativa.

La simpatía de Ollanta cambió a un tono de dureza cuando se mencionó el asunto de la visa. Al final de una discusión en la que Humala parece haber llevado la iniciativa, él “insistió en que Estados Unidos admita el error en cancelar la visa y que, si nos preocupaba en algo la justicia del asunto, se la retornáramos tal cual estaba antes. Cuando [el agregado político] le indicó que una nueva solicitud sería bienvenida, Humala descartó la sugerencia”.

Embajador Michael McKinley (Foto: La República).

Otro año después, el 26 de junio de 2008, el siguiente embajador de Estados Unidos, Michael McKinley, quien además de ser diplomático tiene un doctorado en Historia con especialización en Venezuela, reportó en un cable confidencial el “encuentro cordial de dos horas con Ollanta y Nadine Humala” el 18 de junio.

McKinley describió a sus invitados indicando que mientras Ollanta se sentó “relajado y atento, argumentando sus razones en un tono calmo y no confrontacional”, Nadine “estuvo sentada en el filo de su asiento, con una expresión seria y reservada al comienzo, con intervenciones intermitentes para clarificar los comentarios de Ollanta”. Sin embargo, “ella bajó la guardia y dejó la frialdad hacia el fin de la conversación”.

Las violentas protestas en Moquegua habían acaecido poco antes. Al comentarlas, “Ollanta expresó preocupación respecto de la posibilidad de que radicales peligrosos, anti-sistema pudieran finalmente amenazar la estabilidad del Estado”. Definiéndose como un ‘nacionalista, no un izquierdista’, Humala sostuvo que él representa “el cambio pragmático que el Perú necesita”. Al lado de esa afirmación, McKinley  escribió un comentario: “Humala no mencionó reportes creíbles de que él frecuentemente busca de provocar, con fines de ganancia política, el conflicto social que nos dijo quiere evitar”.

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Publicado el Sábado 02 de julio, 2011 a las 3:09 | RSS 2.0.
Última actualización el Lunes 04 de julio, 2011 a las 11:43

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Web por: Frederick Corazao