Columna de reporteros

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Christian Osés).



Reproducción de la columna ‘Las Palabras’ publicada en la edición 2177  de la revista ‘Caretas’.


Réplicas y dúplicas

Mi artículo de la semana pasada provocó una correspondencia mayor de la habitual, con comentarios que recorrían el registro de la controversia, desde la aprobación hasta la divergencia, sin que lo uno o lo otro significara necesariamente exactitud.


Dado que la claridad de ideas es particularmente importante en tiempos confusos, contestaré esta semana a algunos de esos comentarios y aclararé un reportaje.

Empiezo con unas declaraciones mías que publicó el diario La Primera este domingo 17. En la nota se me hace decir que “[Gustavo Gorriti] apoyará al candidato de Gana Perú, Ollanta Humala y manifestó que él es la opción para la segunda vuelta (…) ‘Por supuesto que sí, yo lo apoyaré. Ese es mi pensamiento, sí, y creo además que es un pensamiento común, es el pensamiento de muchos peruanos’ indicó”.

Eso es incorrecto, un ejemplo típico de edición mal hecha. El propio artículo aclara lo que dije a partir del cuarto párrafo: el voto está condicionado no a promesas sino a “garantías democráticas hechas con absoluta y total solemnidad”. La misma periodista añade: “En ese sentido,[Gorriti] indicó que está esperando garantías y el gesto claro, solemne, definitivo, de que él [Humala] va por la vía de Lula da Silva, Dilma Rousseff, Tabaré Vásquez (…) añadió que “si el líder nacionalista decide transcurrir por ‘la vía de [Hugo] Chávez, incluso por la de [Evo] Morales, eso sería claramente una vía opuesta, divergente y antidemocrática a la que yo me opondría en el primer minuto, sin lugar a dudas’”.

El artículo es fidedigno solo a partir del cuarto párrafo. Antes hay una total descontextualización de citas para forzar y distorsionar lo declarado. Y eso es un periodismo cretino que le revienta en la cara a quien lo perpetra.

Hasta ahora, Ollanta Humala no ha anunciado ni ofrecido realizar la declaración solemne, explícita y específica, ante testigos calificados, de juramento de defensa de la Democracia.

¿Que con lo dicho y lo hecho basta, que ya varios se han incorporado, otros más lo harán y el resto no tendrá otra opción que votar por el mal menor? Alguien debe leerle al comandante Humala el artículo publicado por el ex embajador de Estados Unidos en Perú, Dennis Jet, en el Miami Herald, un día después de las elecciones.

El título, en tosca traducción: “Porqué el suicidio político en el Perú debería importarle a los estadounidenses”, es lo suficientemente revelador. Jett no fue un embajador cualquiera. Durante su gestión en Lima, en la época más oscura del fujimorato, Jett respaldó a las ya crecientes fuerzas democráticas y a las organizaciones  de derechos humanos, pese a la hostilidad de Montesinos y Fujimori. Pero su desconfianza de Humala es explícita: “Humala hizo grandes esfuerzos en esta campaña por distanciarse de Chávez, que no es popular en el Perú. Pero una vez que esté en el poder, Humala copiará, sin duda, el estilo de Chávez de confrontar al pobre contra el rico para así acumular más poder”, escribe.

Su propósito es prevenir que algo similar a lo que ha ocurrido en el Perú suceda en Estados Unidos. Debido al crecimiento brutal de la desigualdad social, “Estados Unidos está en el mismo camino hacia la división y la irrelevancia [que el Perú]”.

No son las palabras de un ideólogo hiperventilado, sino las de un conocedor cercano del Perú, que se repetirán en forma crecientemente resonante conforme avance la campaña.

Está en las manos de Humala y sus consejeros evitarlo. Si la garantía de defender y mejorar la Democracia pasa de ser estrategia de campaña a programa de gobierno, no solo ganará las elecciones sino dirigirá un régimen exitoso. Pero a él le corresponde ahora dar los pasos para ganar la confianza nacional e internacional de que el país elige un líder democrático.

Hasta entonces, si sucede, será más razonable dudar que confiar.

Ahora, reseñaré y responderé algunas de las comunicaciones contrarias que he recibido.

Un tal Jorge Jara escribe desde Los Angeles que: “leyendo a Gorriti puedo comprender cómo es que hubo peruanos que exclamaron ‘primero los chilenos que Piérola’”.

A ver, al margen de precisiones históricas, para no quitarle a la ignorancia la alegría del atrevimiento, ¿quiénes son ‘los chilenos’ aquí? ¿Humala?; ¿Y quién es Piérola? ¿Fujimori?: ¿Tiene Jara algún sentido del ridículo? ¿Fue Piérola candidato al congreso de otra nación? ¿Quién quiso meterse al Perú desde Chile? Si hasta le gustaba que le digan Chinochet…

Otra persona, identificada como ‘peruanalove’ me escribe desde su hotmail que: “las garantías son inválidas cuando tenemos un país tan dividido (…) creo que su propuesta queda en el cajón utópico de los buenos deseos e intereses mas no en una propuesta que garantice a todos el respeto de las libertades…”.

¿Se le ocurre algo mejor, ‘peruanalove’?

Soy plenamente consciente de los riesgos y los peligros. Creo, de todos modos, que una declaración solemne, hecha ante el Perú y el mundo, frente a renombrados testigos, es mucho más difícil de romper que algunas declaraciones hechas con la semántica y la prosodia apresuradas de campaña.

Otra persona que escribe desde su hotmail, jacross60, alega que la candidata Fujimori tiene el mismo derecho al beneficio de la duda que Humala y sugiere poner “a los dos los candados que aseguren la democracia” pues, según dice, ambas candidaturas tienen “rabos de paja”.

Repito lo que se ha dicho ya tantas veces estos días, que se aproxima peligrosamente al cliché: “Con Humala hay dudas; con Fujimori hay pruebas”. No es igual. La candidata Fujimori ha calificado repetidamente el gobierno de su padre como “el mejor gobierno en la historia del Perú”. ¿Que candados morales se le puede poner a quien rompería los que ahora cierran las celdas de Fujimori, Montesinos y las decenas de miembros de la cúpula mafiosa que gobernó el país en los noventa? ¿Cuánto tiempo cree que esa gente tardaría en convertir los candados en ganzúas? ¿segundos o minutos? Finalmente, ¿usted imagina a Keiko Fujimori contradiciendo o enfrentando a su padre e imponiéndose? Hasta la imaginación requiere consistencia, ¿no le parece?

Otra comunicación desde hotmail, suscrita por un Giraldo Manay, declara repetidamente su oposición a los “resentidos sociales”, dentro de los que me incluye. Dice, por ejemplo que “el Sr. Gorriti, si es honesto, seguro reconocerá que votó en 1990 por el Sr. Fujimori”. ¿Y por qué lo dice? Porque “al Sr. Fujimori lo llevaron al poder los apristas e izquierdistas que en su mayoría son resentidos sociales…”. Manay agrega que “sería conveniente que el Sr. Gorriti explique porqué su resentimiento contra la familia Fujimori que le impide ver que lo sucedido el 5 de abril de 1992 era necesario…”.

En primer lugar, en 1990 no voté por Fujimori sino por Mario Vargas Llosa. Y desde ese año hasta abril de 1992, tuve a Fujimori como un presidente legítimo, aunque con una tendencia alarmante a la mentira y la peor compañía (tuvo como asesor clandestino a Montesinos y mintió cada vez que le pregunté sobre él). Y hasta Manay, pese a habérsele descalibrado el detector de resentimiento social, debería entender hoy que el golpe del 5 de abril solo fue útil para consolidar el control mafioso del Estado. El GEIN venía destruyendo el aparato senderista en Lima desde los últimos meses del primer gobierno de García. Ya había caído la casa de Monterrico (1990); igual la de Chacarilla (1991). Ya estaban tras el rastro de Guzmán… aunque Fujimori y Montesinos los desdeñaran y prefirieran al grupo Colina.

No había ninguna razón que no fuera criminal para el golpe del 5 de abril. Entonces, Sr. Manay, ¿por qué lo apoya usted? ¿porque se identifica con Fujimori y Montesinos? ¿O porque, y lo creo más probable, anda más perdido que ciego en tiroteo?.


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Publicado el Miércoles 20 de abril, 2011 a las 11:56 | RSS 2.0.
Última actualización el Jueves 19 de mayo, 2011 a las 23:52

Un comentario

  1. Lucho Perez - Miami dice:

    Estimado Gustavo,Sorprendido lei tu articulo falsificado y no lo pude creer por las primeras horas. Basado en dicho documento pense, con mucho pesar, en cambiar mi voto por Keiko. Felizmente lei tu aclaracion para mantener las esperanzas por un Peru mejor.
    He regresado a la universidad (FIU) becado por Nasa para completar estudios (PhD Ingenieria)hacia la recuperacion de parte de los Everglades.
    Recibe un afectuosos abrazo para ti y familia,
    Lucho

Web por: Frederick Corazao